Juicio abreviado - Abrumado por las pruebas en su contra, terminó confesando todo

Vecino de Pasco condenado por abusar de una menor: ocho años

Se trata de Maximiliano Olmos, quien se declaró culpable de numerosos manoseos y tocamientos cometidos entre 2007 y 2013. En 2015 violó a la víctima, cuando ya era adolescente. A fines de 2021 había enviado una carta a El Diario asegurando que era inocente...

Un vecino de la localidad de Pasco fue condenado ayer en los Tribunales de Villa María por una seguidilla de delitos contra la integridad sexual de una menor, a la que sometió a manoseos y tocamientos impúdicos en reiteradas ocasiones hasta que, cuando era adolescente, la violó.

Maximiliano Andrés Olmos (39) recibió una sanción de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo luego de admitir su culpabilidad en los hechos que se le atribuían y por los que fue detenido a mediados de junio de 2021.

Abrumado por las pruebas en su contra y ante la posibilidad de recibir un castigo mayor, Olmos decidió confesar los ilícitos cometidos en fechas no precisadas con exactitud, pero registradas en los años 2007, 2011, 2013 y 2015, todos en perjuicio de la misma menor, a los que se sumó otro episodio ocurrido en julio de 2020, cuando besó en la boca -sin consentimiento- a una joven de 22 años, incurriendo así en un nuevo hecho de “abuso sexual simple”.

Cabe señalar que ninguna de las víctimas pertenece al entorno familiar del condenado.

A fines de 2021, cuando llevaba poco más de seis meses privado de la libertad, Olmos envió a El Diario una “carta de lectores” en la que clamaba por su inocencia, aseguraba que habían ensuciado su nombre diciendo “mentiras tras mentiras” y que le “arruinaron la vida” (ver recuadro aparte).

 

Graves delitos

Olmos, más conocido en el pueblo como “Maxi”, fue declarado autor penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual simple reiterado”, “abuso sexual gravemente ultrajante”, “abuso sexual con acceso carnal” y “corrupción de menores”.

La confesión lisa y llana de los hechos le permitieron acceder a un juicio de trámite abreviado. Previo a que ello ocurriera, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez; el abogado querellante (acusador privado), Marcelo Martín Silvano, y los letrados defensores Rodrigo Hayas y Martina Roldán, habían acordado solicitar la pena finalmente impuesta por el juez Félix Martínez si Olmos admitía su responsabilidad penal.

Cabe señalar que, en principio, la Cámara del Crimen había dispuesto la jornada de ayer y la de hoy para sustanciar el proceso oral para poder recepcionar varios testimonios en la sala de audiencias ubicada en el quinto piso del Palacio de Justicia local.

Sin embargo, como las posibilidades de que se le impusiera una condena más elevada (10 o 12 años) a raíz del abundante material probatorio que lo incriminaba en todos los hechos, el acusado optó por declararse culpable.

Si bien fueron dos las víctimas de Olmos, solo la primera de ellas (que ya es mayor de edad) se constituyó en la causa como querellante particular con el patrocinio de Martín Silvano.

 

Admitió su culpa

A poco de comenzado el debate y tras la lectura de la pieza acusatoria por parte de la secretaria Gabriela Sanz, el sujeto nacido en la localidad santafesina de Esperanza el 5 de julio de 1983, pero radicado desde muy chico en Pasco, pidió declarar y en su comparendo reconoció todos y cada uno de los abusos que se le atribuían.

Posteriormente, las partes decidieron incorporar “por lectura” toda la prueba colectada en el expediente y pasaron a la etapa de alegatos, en la que el fiscal Márquez solicitó la pena que habían acordado con la Querella y la Defensa. Y tras cartón, los abogados intervinientes adhirieron a ese pedido condenatorio.

Antes de pasar a deliberar para dictar sentencia, el juez Martínez les concedió la “penúltima palabra” a las víctimas y la “última palabra” al acusado.

La joven que fue abusada siendo menor expresó su conformidad con la sanción que se iba a imponer, mientras que la otra señaló que no tenía “nada que decir”. De igual modo, el acusado optó por guardar silencio.

 

Otros detalles

Detenido desde hace casi dos años, con buena conducta y una pericia psicológica favorable, podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la condena (cinco años y cuatro meses), con lo cual estará en situación de ser excarcelado a mediados de octubre de 2026.

Se trata de un convicto primario, ya que no registra antecedentes de ningún tipo.

Al momento de ser arrestado, Maximiliano Olmos estaba domiciliado en Pasco, donde vivía con su familia y trabajaba como empleado en una planta procesadora de maní.

 

A fines de 2021 envió una carta a El Diario para clamar su inocencia

El 27 de diciembre de 2021, El Diario publicó una carta que Maximiliano Olmos había enviado desde la cárcel local, dirigida a los lectores en general, pero en particular “a la gente de Pasco”, como comenzó diciendo el autor de la misiva.

En el extenso escrito (CLIC AQUÍ para leer la carta completa), Olmos agradeció a familiares y amigos por estar incondicionalmente con él y aseguró que era “inocente de la de la acusación horrorosa que me están haciendo”.

“Soy inocente y ustedes que me conocen de toda la vida lo saben, saben que vengo de una familia donde jamás me enseñaron a lastimar a otros, sería incapaz de hacer semejante daño”, expresó en uno de los párrafos.

Luego de afirmar que le habían quitado “la posibilidad de ver crecer a mis hijos”, Olmos reiteró: “¡Soy inocente y dicen mentiras tras mentiras! Ensuciaron mi nombre, mi vida y la de todos quienes me rodean”. Y añadió: “Mi vida cambió, fui amenazado y esa amenaza se cumplió, me arruinaron la vida”.

“Estoy muy triste, angustiado, destruido; me arrancaron el alma, lloro cada día y le pido a Dios por volver a ver a mis hijos, a mi familia que está destruida”, escribió en otro pasaje de la carta y tras cartón señaló: “Les pido que recen por mí, para que la verdad sea dicha, para que no se den el lujo de manejarse con la vida con tanta impunidad; les pido que recen por la Justicia argentina, para que por una vez sea justa”.

Ya sobre el final, Olmos escribió: “Espero pronto volver a las calles de nuestro querido Pasco, a charlar con ustedes, a jugar ‘un fulbito’ y a mi trabajo que tanto extraño. Pasen Felices Fiestas, que Dios los acompañe y guíe por siempre. Gracias, gracias, gracias. Soy inocente, soy inocente y soy inocente”.