Muerte en una fiesta electrónica - Investigan si la falta de servicios médicos hizo inevitable el fallecimiento del joven
Antes de fin de año empezaría el juicio por Pancho Mignola
Francisco “Pancho” Mignola falleció tras asistir a una fiesta electrónica en la estancia El Silencio, ubicada en la jurisdicción de Salsipuedes. La Justicia investiga a los organizadores de esa fiesta por “homicidio culposo”, dado que no previeron la presencia de servicios médicos ni de seguridadAntes de fin de año podría realizarse el juicio para determinar la responsabilidad penal de los organizadores de una fiesta electrónica en la muerte de Francisco “Pancho” Mignola, el joven villamariense de 19 años que convulsionó en el evento y falleció horas después en el hospital de La Falda.
La información fue confirmada por uno de los abogados querellantes, José Luis Bertoldi, quien señaló que “el Tribunal está estimando la realización del juicio en el transcurso de este año, más precisamente en el último mes”, dado que están realizando las consultas entre las partes para fijar la fecha definitiva.
El hecho que terminó con el fallecimiento del adolescente villamariense ocurrió el 26 de octubre de 2014, en el marco de una fiesta electrónica organizada por Ricardo Carballo y César Augusto Lombardi Santa Ana, en un predio rural ubicado a 400 metros de la ruta provincial E-57, en jurisdicción de Salsipuedes.
Allí llegó Pancho con un grupo de amigos, después de haber participado en fiestas en Córdoba capital, donde, según el expediente, había consumido estupefacientes y alcohol. En el predio consumió más y alrededor de las 10 de la mañana comenzó a manifestar síntomas de intoxicación, sin que fuera asistido por nadie. Recién cerca del mediodía, uno de los organizadores, en su auto particular, lo trasladó hasta el hospital de La Falda, donde Francisco falleció.
La imputación por “homicidio culposo” a los dos organizadores de la fiesta electrónica se funda en que ambos impulsaron la realización del encuentro masivo, publicitado en las redes sociales del Club Electrónico, sin tener la mínima previsión de seguridad. No tenían permiso municipal, no había adicionales de Policía y, mucho menos, servicios médicos. Los testimonios coinciden en que solo había dos personas contratadas, pero para cobrar entradas en el ingreso al predio.
“Si se considera que recientemente el Tribunal Superior de Justicia confirmó la elevación a juicio de la causa por la muerte de Tania Abrile, quien también falleció tras una fiesta electrónica realizada en el Orfeo, podemos señalar que este caso es aún más grave, porque en el Orfeo había algún servicio mínimo de salud y en la estancia de Salsipuedes, nada de nada”, apuntó el abogado.
“Por eso, vamos a analizar con los otros abogados querellantes –Miguel Ortiz Pellegrini y Leandro Ortiz Morán- la posibilidad de pedir una ampliación de la acusación para que se investigue a los organizadores también por facilitación de un espacio para la comercialización de estupefacientes”, concluyó.
La causa
La investigación por la muerte de Francisco Mignola comenzó en el año 2014. Después de un tiempo en el que se recabaron pruebas en la Fiscalía de Jesús María -jurisdicción que corresponde por el lugar donde ocurrió el hecho-, se elevó a juicio.
Los defensores de Carballo y Lombardi Santa Ana se opusieron a la elevación a juicio y el juez de Control de Jesús María rechazó esa petición.
Así es que ya están en condiciones de convocar a las audiencias de debate, donde se va a determinar si los acusados son responsables penalmente por la muerte de Pancho.
