Juicio abreviado - Dos años de prisión por violencia familiar
Pena en suspenso y libertad para transportista craikense
Se trata de Darío Vermi, quien había sido detenido a mediados de febrero, luego de amenazar a su exesposa y de violar reiteradamente una orden judicial de restricción de acercamientoComo consecuencia de un acuerdo previo entre la Fiscalía y la Defensa, la camarista Eve Flores le impuso ayer una condena de dos años de prisión de ejecución condicional a un transportista oriundo de James Craik, que confesó una serie de hechos de violencia familiar cometidos a principios de este año en perjuicio de su exesposa.
La sanción recayó en, el también productor agropecuario, Darío Alberto Vermi (48), quien al cabo de un juicio oral y público de trámite abreviado fue declarado autor penalmente responsable de los delitos de “desobediencia a la autoridad reiterada” y “amenazas”.
Vermi admitió haber protagonizado los incidentes que lo dejaron tras las rejas a mediados de febrero pasado, cometidos durante enero y los primeros días del mes siguiente, cuando incumplió en cuatro oportunidades una orden judicial que lo obligaba a no acercarse a su ex ni mantener contacto con ella.
Y fue en la cuarta violación de la restricción de acercamiento cuando se produjo la intimidación verbal, lo que derivó en una nueva denuncia de la víctima y la inmediata detención del hombre nacido en James Craik, pero con último domicilio en la localidad de Monte Maíz, propietario de una flota de camiones de carga y de un par de campos.
Además de la magistrada, participaron de la audiencia de debate el fiscal de Cámara, Francisco Márquez; los abogados Javier Marcos y Micaela Morano, codefensores de Vermi, y la secretaria Gabriela Sanz.
Declaró la víctima
También estuvo presente en la sala del quinto piso de Tribunales la exesposa del condenado, a quien se le concedió la palabra para que pudiera expresarse en relación con los hechos de violencia que había sufrido, aunque tal declaración no influyó en la sanción impuesta porque ya había sido pactada con anterioridad por el acusador público y los dos defensores.
De todos modos, en su veredicto la jueza Flores también dispuso que Vermi cumpla estrictamente -por el mismo tiempo de la pena- una serie de reglas de conducta, si no quiere volver a la cárcel.
Concretamente, deberá fijar domicilio (no podrá mudarse sin autorización judicial), no podrá consumir bebidas alcohólicas en exceso ni sustancias estupefacientes, tendrá que realizar un tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a la naturaleza de los hechos por los cuales fue condenado y, por sobre todas las cosas, deberá abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto (personal, telefónico o por redes sociales) con la denunciante.
En caso de incumplir alguna de esas disposiciones, automáticamente quedará sin efecto la condicionalidad de la pena y tendrá que cumplirla de manera efectiva.
