Historias que ocurrieron en Villa María y que incluyen el llanto de quienes han invertido todos sus ahorros
Decenas de estafas con autopartes por medio de las redes sociales
Una llamada desde Esquel a Villa María evitó que se concretara la enésima estafa virtual en la venta de autopartes. En ese caso, iban 600.000 pesos a la cuenta de un timador. Un desarmadero de la ciudad dio detalles de varios casos similares, al tiempo que advirtió sobre una modalidad que se repite
Son muchas las personas que encuentran (o creen encontrar) la solución a diferentes problemas mecánicos en las redes sociales. Al adquirir los repuestos o las autopartes por esa vía, muchos de ellos terminan agravando la situación.
La historia que pasamos a narrar tiene como partícipe secundario a uno de nuestros periodistas, que recibe el llamado de Miguel, un amigo suyo radicado en Esquel. La conversación entre ambos, palabras más, palabras menos, transcurre por los siguientes carriles:
-... Quería pedirte un favor...
-Sí, claro.
-Acabo de cerrar el trato con un desarmadero de ahí, de Villa María, para comprarle un motor de Nissan XTrail 2.5 a nafta, modelo 2006. Y estamos en tratativas por el motor de un Nissan Tida. Me piden 600.000 pesos por los dos.
-¿Qué necesitás?
-Si pudieras darte una vuelta y ver si los motores están, si tienen los papeles en orden, el 04, sobre todo... Esas cosas.
-Contá con eso.
Y el periodista fue al lugar indicado, ubicado a la vera de la Ruta Nacional 9, en la salida hacia Tío Pujio. A poco de llegar supo que su amigo estaba a punto de ser estafado.
“No. Acá no tenemos ese motor XTrail 2.5... Sí, tengo un motor de Tida, pero nadie ha preguntado nada sobre el particular”, dijo el encargado del lugar, Joaquín, quien rápidamente supo de qué se trataba: “mire, es una estafa. Nosotros no trabajamos por Facebook ni por otras redes sociales, porque por esa vía se producen todas las estafas virtuales en este rubro. Usted puede comprobar que no realizamos publicidades en las redes”.
El visitante puso al habla al responsable del establecimiento con su amigo de Esquel, a quien le explicó la situación.
Hasta gente de Uruguay...
Luego, el periodista se interesó por el tema y el propio Joaquín le narró diferentes casos ocurridos en los últimos tiempos: “Hasta gente de Uruguay ha llegado hasta acá a retirar un motor por el que pagó una cantidad de dinero, pero a un estafador, no a nosotros”, dijo.
También recordó el caso de una persona “que se puso a llorar porque había hecho la entrega de todo el dinero que tenía para armarse un camioncito para trabajar”.
“Pagó el motor a otro estafador”, añadió.
Y afirmó que “esto que le quisieron hacer a su amigo es cosa de todos los días”.

Todo en regla
“Y nosotros, que estamos autorizados a funcionar, que tenemos absolutamente todo en regla como pocos en el rubro, lo denunciamos a la Policía, a la Justicia, pero entendemos que probablemente tengan cosas más importantes que hacer, como nos han dicho; caso de violencia contra un niño u otros asuntos en los que están trabajando”, explicó.
Finalmente, el encargado del lugar recomendó que no se realicen operaciones de ese tipo a través de las redes sociales “porque el ciento por ciento son estafas”, al tiempo que sugirió que “la gente debe acercarse, ver personalmente las piezas que necesita, si no es conocedora es mejor si lo hace acompañado por su mecánico o a través de su mecánico”.
Antes de todo esto, antes que la estafa fuese desbaratada, el comprador mantuvo extensos intercambios por WhatsApp con el supuesto vendedor que, para darle más seriedad al asunto, le pedía todos los datos referidos a su dirección “para realizar el envío a través de Transporte Andreani, que mayormente al envío lo hacen a domicilio”, aunque aclara que “también puede ir a la sucursal y entonces va y lo retira usted mismo”.
O sea, nada improvisado, sino más bien estudiado al detalle para que la operación no falle.
Y cuando el comprador fue alertado desde Villa María, mantuvo un contacto más. Fue para pedirle el número de cuenta al que debía transferir, el que le fue enviado y donde constan los datos que podrían conducir hasta él, si es que hubiese interés en saber de quién se trata.
