Juicio abreviado - Confesión y condena para un albañil villamariense
Diez años de cárcel por abusar y corromper a dos hermanitas
Se trata de José Alberto Ramos, quien sometió a dos niñas de su entorno familiar indirecto a diferentes prácticas sexuales, aunque sin accederlas carnalmente. Los hechos ocurrieron en Tío Pujio entre abril de 2017 y octubre de 2021La Justicia local le impuso ayer una condena de 10 años de prisión de cumplimiento efectivo a un trabajador de la construcción que corrompió sexualmente a dos hermanitas por espacio de cuatro años y medio, sometiéndolas a reiterados episodios de abuso sexual, pero sin llegar al acceso carnal.
La pena recayó en José Alberto Ramos (54), quien abrumado por la prueba colectada en el expediente, no tuvo más alternativa que declararse culpable de los numerosos hechos ocurridos en la vecina localidad de Tío Pujio entre abril de 2017 y octubre de 2021.
En el marco de un juicio oral, realizado a puertas cerradas, pero de manera presencial, Ramos fue hallado autor penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual sin acceso carnal, en grado de tentativa, doblemente agravado, reiterado”, y “abuso sexual sin acceso carnal, doblemente agravado, continuado y reiterado”, en concurso ideal con “promoción a la corrupción de menores agravada, reiterada”.
Las víctimas de Ramos fueron dos niñas de su entorno familiar indirecto, quienes al momento de sufrir los primeros abusos tenían 12 y 9 años.
Admitió los hechos
A poco de comenzada la audiencia de la víspera y tras la lectura de la pieza acusatoria, tarea que estuvo a cargo del secretario Walter Rodríguez, el disoluto individuo prestó declaración en la sala ubicada en el quinto piso de los Tribunales villamarienses.
En su exposición frente a la jueza y las partes del proceso, Ramos admitió “haber cometido todos y cada uno de los hechos descriptos en la requisitoria de elevación a juicio, lo que posibilitó que el desarrollo del debate se llevara a cabo bajo la modalidad de trámite abreviado”.
Esa circunstancia permitió, a su vez, que el fiscal de la Cámara del Crimen, Francisco Márquez, y el abogado defensor, Javier Marcos, pudieran plasmar en la sala un acuerdo previo al que habían arribado, mediante el cual iban a solicitar la condena finalmente impuesta por la jueza Edith Lezama si el acusado confesaba lisa y llanamente los hechos.
Por otra parte, cabe señalar que la sanción aplicada es el mínimo que prevé la legislación vigente en la Argentina para los casos de “corrupción de menores”, que va de los 10 a los 15 años de prisión, según lo establece el artículo 125 del Código Penal de la Nación, en su tercer párrafo.
Otros detalles
José Ramos nació en Villa María el 1 de agosto de 1968, pero al momento de los hechos estaba radicado en Tío Pujio, donde se ganaba la vida realizando tareas de albañilería, según declaró durante el juicio.
Fue detenido en la vecina localidad el 17 de noviembre de 2021 y, como se trata de un convicto primario (la de ayer fue su primera causa judicial), podrá acceder a la “libertad condicional” cuando cumpla las dos terceras partes de la condena recibida.
Así, con buena conducta y una pericia psicológica favorable que acredite fehacientemente que está en condiciones de reintegrarse en la sociedad, Ramos podrá salir de la cárcel a mediados de julio de 2028, luego de completar seis años y ocho meses entre rejas.
Cabe añadir que, además de la sanción penal, la magistrada interviniente dispuso que durante el tiempo que permanezca privado de la libertad, el condenado deberá realizar un tratamiento psicológico adecuado a la naturaleza de los hechos por los cuales fue condenado.
Dicho tratamiento deberá ser coordinado por el Servicio Penitenciario de Córdoba, organismo que tendrá que notificar periódicamente al tribunal sobre la evolución del mismo.
