Muerte en el Pasteur - Ariel Márquez, abogado de la familia de la víctima
“Es aberrante que le echaran la culpa a la madre por la muerte de su hijo”
La familia de Natalia Resser pidió ser querellante en la causa en la que se investiga la muerte de la mujer que cursaba un embarazo a término y la del bebé. En 30 a 50 días estarán los informes de las autopsiasAriel Márquez presentó ayer el escrito en el que la familia de la mujer que murió en el Hospital pide ser querellante en la causa que investiga la Fiscalía de Tercer Turno, a cargo de René Bosio, Secretaría Pedro Diana.
El abogado de la familia es Ariel Márquez, quien en diálogo con El Diario relató que la mamá de Natalia fue a verlo el lunes “y por supuesto que me comprometí a acompañarlos, porque es muy desgarrador lo que vivieron”.
Destacó que Natalia Resser, la víctima, cursaba un embarazo controlado por profesionales de salud y que tenía una cesárea programada entre el 16 y el 20 de abril. Sin embargo, desde el 9 de abril comenzó a tener dolores muy fuertes, por lo que recurrió a la atención de Guardia en el Pasteur. “Le dijeron que esperara, que tuviera paciencia”, relató Márquez.
En medio, tuvo que volver al Hospital de Villa María para realizarse análisis de sangre con el fin de presentar a tiempo los informes prequirúrgicos, con miras a la cesárea programada. “Le sacaron sangre, pero le dijeron que los resultados iban a estar después del parto, lo que es inconcebible, porque era un análisis pre y no posquirúrgico”, dijo.
El domingo 16 de abril, alrededor de las 6.30 de la mañana, Natalia no soportó más el dolor y decidió volver al Hospital. No la atendían. Como era tan visible su malestar -siempre siguiendo el relato de la madre ante el abogado-, un policía que estaba en el lugar “prácticamente obligó a la Guardia a que la hicieran pasar”.
Pero no termina allí. En el interior del área de atención de emergencias médicas la sentaron en una silla de ruedas “para que esperara a los médicos del próximo turno, que ingresaban a las 8 de la mañana”.
En ese momento y en esa situación, es que Natalia tiene un “pico de tensión arterial” y termina sin poder escuchar más el movimiento del bebé.
Allí si le hace un ultrasonido que confirma el deceso del niño o niña que esperaba. “Deciden hacerle una cesárea para extraer el feto y, antes, le dicen que la muerte del bebé se produjo por culpa de ella, que el pico de tensión era su culpa. Es algo aberrante”, expresó el abogado.
Le practicaron la cesárea y la pasaron a sala común, donde Natalia seguía muy dolorida. “Pudo hablar con su mamá y le alcanzó a decir que en la intervención quirúrgica ella sintió dolores como si la movieran de un lado para otro, como si hubiera sido sin anestesia”, afirmó el letrado. Luego de eso empeoró, la volvieron a intervenir y, finalmente, la joven mujer de 30 años falleció.
La investigación
Tal como confirmó el Ministerio Público Fiscal, tras tomar la declaración a la madre de Natalia, el fiscal Bosio ordenó exhumar los dos cuerpos y, además, secuestrar del Hospital la historia clínica. “También secuestraron el útero que en la segunda intervención le extrajeron”, dijo Márquez.
“El fiscal actuó correctamente, con celeridad y los resultados de los informes van a ayudar para saber si hubo negligencia o no y si hubo, sabrán quién o quienes pueden ser los responsables”, agregó.
“En 30 a 50 días estarán en Villa María los informes que realizan en Córdoba”, señaló el abogado. “Esperemos que se haga justicia”, concluyó.
