Caso Blas Correas

Los policías demostraron un “total desprecio por la vida humana”

La Cámara 8° del Crimen de Córdoba dio a conocer los fundamentos de la sentencia a prisión perpetua para dos policías por "homicidio calificado"
viernes, 21 de abril de 2023 · 18:37

La Cámara en lo Criminal y Correccional de 8° Nominación de la ciudad de Córdoba dio a conocer los fundamentos de la sentencia que condenó a prisión perpetua a los policías Javier Catriel Alarcón y Lucas Damián Gómez por el delito de homicidio calificado en perjuicio de Blas Correas.

El tribunal puntualizó, entre otras cosas, que estos agentes “no estaban aptos para desarrollar una función como la de agentes policiales que deban portar armas de fuego”.

“Demostraron un total desprecio por la vida humana. No fue que se les haya escapado un fatal disparo. Tampoco que hayan disparado una sola vez. No. Reiteradamente lo hicieron (cuatro y dos veces, respectivamente). Injustificadamente. Innecesariamente. Ilegalmente", expresa el fallo.

La sentencia también remarca que la oficial Yamila Martínez y la agente Wanda Esquivel, “incumplieron flagrantemente con sus elementales obligaciones”, ya que debían “proceder de inmediato” en contra de los policías que habían obrado delictivamente.

“Nada de ello ocurrió; como si fuera usual este tipo de actitudes. Silenciar absolutamente lo acontecido. Silencio que perduró aún después de conocerse la detención -e inexplicable retención- del automóvil con un joven malherido en su interior”.

Por otro lado, el tribunal explicó que en este caso concreto “sin duda alguna” hubo violencia institucional, “ya que existió una práctica estructurada de violación de derechos por parte de funcionarios pertenecientes a una fuerza policial”, que afectó a personas que estaban en una especial situación de vulnerabilidad, “precisamente generada por el propio obrar de algunos integrantes de la institución policial”.

También subrayaron que, tras “el injustificado e ilegal ataque armado contra los ocupantes de un rodado”, los funcionarios policiales involucrados “idearon y ejecutaron una maniobra sumamente reprochable (plantado de un arma de fuego “trucha”) que no solo procuró distorsionar la realidad de lo ocurrido buscando impunidad, sino también, desacreditar y afectar el buen nombre y honor de las víctimas de tan vil maniobra delictiva”.