Cámara del Crimen local - Segundo juicio a puertas cerradas de la semana
Doce años de prisión por violar a una nena de 13 en Villa María
Es la tercera condena que recibe Luis Haedo, un violento mecánico oriundo de Oliva que fue declarado culpable de “abuso sexual con acceso carnal” y “promoción a la corrupción de menores”. En noviembre de 2008 le impusieron tres años y otros seis en abril de 2010La jueza Edith Lezama le impuso ayer una condena de 12 años de prisión de cumplimiento efectivo a un vecino de Oliva que violó a una menor villamariense, en una seguidilla de hechos ocurridos en nuestra ciudad entre los meses de abril o mayo y noviembre de 2021.
Se trata de Luis Miguel Haedo (35), quien fue declarado autor penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal continuado” y “promoción a la corrupción de menores agravada”.
Haedo es el segundo violador sentenciado en los Tribunales locales en apenas dos días (el martes, la misma magistrada le impuso ocho años y medio de cárcel a Marcelo Cisnero, un plomero y gasista oriundo de Tío Pujio) y se suma a una larga lista de abusadores que fueron juzgados y condenados en Villa María en lo que va del año.
Como la causa era de instancia privada porque los delitos fueron cometidos contra la integridad sexual, la audiencia de debate se llevó a cabo a puertas cerradas en el quinto piso del Palacio de Justicia local, con la participación del fiscal Francisco Márquez, el abogado defensor Jorge Bustos y el secretario Walter Rodríguez.
No obstante, El Diario pudo saber que la víctima es una nena que tenía 13 años al momento de los hechos y que no pertenece al entorno familiar de Haedo, quien fue detenido el 17 de enero de 2022 por orden de la fiscal de Instrucción, Silvia Maldonado.
A poco de iniciado el juicio, y tras la lectura de la acusación, el disoluto individuo declaró sobre condiciones personales y, entre otras expresiones, admitió ser consumidor de drogas.
En materia de antecedentes, cabe señalar que este mecánico nacido en Oliva el 5 de febrero de 1988 fue juzgado y condenado otras dos veces en la Cámara del Crimen de Villa María.
El 7 de noviembre de 2008 le impusieron tres años de prisión efectiva tras ser declarado autor responsable de los delitos de “privación ilegítima de la libertad”, “coacción”, “amenazas”, “daño” y “lesiones leves” (algunos de ellos en forma reiterada), cometidos en perjuicio de quien por entonces era su pareja, una enfermera que lo doblaba en edad (él tenía 20 años y ella 41).
Sin embargo, Haedo obtuvo la “libertad condicional” tres días después de la sentencia, luego de pasar 11 meses en la cárcel de barrio Belgrano. Y como la pareja había reanudado la relación sentimental mientras él estaba detenido, cuando salió volvieron a convivir en Oliva.
En tanto, el 20 de abril de 2010 se sentó nuevamente en el banquillo de los acusados por una serie de episodios de violencia de género en contra de la misma víctima.
En esa oportunidad lo sentenciaron a seis años de cárcel por “abuso sexual con acceso carnal”, “lesiones leves”, “violación de domicilio” y “amenazas”, todos en detrimento de la mujer que lo había perdonado en aquel primer juicio.
Otros dos condenados en un juicio abreviado: uno seguirá detenido
En otro juicio realizado ayer en los Tribunales locales, a pedido del fiscal Francisco Márquez y con acuerdo de los abogados defensores Daniel Volpe y Alfonso Martín, la jueza Edith Lezama condenó Maico Alexis Tristán Ferreyra (29) y Diego Ariel Calderón (43), al cabo de un juicio de trámite abreviado en el que ambos confesaron los hechos que se les atribuían.
Ferreyra, quien se encuentra detenido, fue declarado autor responsable de “amenazas calificadas” y “desobediencia a la autoridad” (delitos cometidos en perjuicio de su expareja, en el marco de una causa por violencia de género) y recibió una pena de dos años y seis meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia. Esa sanción fue unificada en tres años de cárcel, ya que tenía pendiente una condena impuesta en noviembre de 2018.
En tanto, Calderón fue hallado coautor de “robo simple” y le impusieron un año de prisión de ejecución condicional, pena que fue unificada en tres años de cárcel (también en suspenso) porque estaba debiendo parte de una condena aplicada en septiembre de 2022, por lo que mantuvo el estado de libertad. Además, deberá pagar una multa de 45.000 pesos y tendrá que cumplir una serie de reglas de conducta si no quiere terminar entre rejas.
Maico Ferreyra nació en Río Tercero el 6 de febrero de 1994, pero vive en Villa María. Es metalúrgico, declaró que consume drogas y está preso desde el 23 de agosto de 2021.
Diego Calderón, alias “Pedro”, nació en Villa María el 8 de abril de 1979, se domicilia en esta ciudad, es albañil y también admitió que es consumidor de sustancias estupefacientes.
