La mamá hizo las presentaciones por maltrato infantil
La Justicia y Educación analizan denuncia contra un maestro
Una mamá decidió hacer una presentación en la Justicia y ante las autoridades del Ministerio de Educación para que investiguen la conducta de un maestro de Plástica por presuntos maltratos a sus alumnos y alumnas“Ma, el profe dibujó hoy dos pájaros y nos dijo que uno era para los burros y otro para los más inteligentes”. Esto dijo una niña de 9 años, alumna de cuarto grado, al referirse a un comentario del maestro de artes plásticas de una institución educativa de la ciudad; quien además está acusado de ejercer violencia sobre los y las pequeñas.
V. L., la mamá en cuestión -no publicamos su identidad para preservar el nombre de la niña- habló con El Diario porque sabe que muchos niños y niñas se han visto afectados por situaciones, al menos cuestionables, de ese docente. “Decidí hacerlo público para que otros padres cuyos hijos pasaron la misma situación, se puedan sumar y entre todos, pedir respuestas claras para que ninguno tenga que sufrir así”, explicó.
Por su parte, ella decidió denunciar. “El miércoles 29 de marzo fui a la Unidad Judicial a las 22.30, porque trabajo todo el día, y regresé recién a las 2.30 de la mañana, pero dejé asentada la denuncia”, dijo.
Además, el jueves 30 de marzo se presentó ante las autoridades de Educación, de la que depende la escuela primaria donde sucedieron los hechos, y también dejó por escrito la problemática.
“Hablé con gente sobre las situaciones por la que pasó mi hija y me recomendaron denunciar, ya que la Dirección de la escuela no tomó cartas en el asunto, no queda otro camino”, dijo.
Todo empezó cuando, en la primera reunión de madres y padres del año, V.L. planteó esta situación ante los docentes, la directora y el resto de los progenitores. “Una mamá advirtió lo grave de la situación, pero la directora le dijo que no diera crédito a lo que escuchaba. Es decir, le dijo que no me creyera. La verdad, salí muy mal de esa reunión”, planteó.
Recordó que cuando su hija comenzó el jardín de infantes en la institución asentada en el barrio de las 400 Viviendas, “ya se escuchaban críticas contra el profesor, pero como pasa siempre, cuando no lo vivís, por ahí no lo crees”.
Así es que llegó tercer grado y con ese curso, los primeros problemas. Ese año, “a mi hija le apretó la mano tan fuerte que le hacía doler. Se lo dijo y él, más fuerza hacía”, relató. “También hablé con mamás que me mandaron fotos de sus hijos con marcas de golpes porque los empujó contra una pared o un armario”, mencionó.
Ya en cuarto grado, pasó otro hecho que impulsó a la mujer a denunciar. “Voy a buscar a mi nena en moto y ella me toca las orejas diciendo que así se les había tocado el profesor, para ver quién las tenía más lindas”, contó la mamá. Asombrada por lo que escuchaba, recorrió en silencio las cuadras que separan la escuela de su casa y ya en el hogar, volvió a preguntar y la nena ratificó sus dichos, agregando el nombre del pequeño que había “ganado por tener orejas más lindas y el que había perdido”.
“A mí eso me parece un horror. Le pedí a mi nena que no se dejara tocar, pero sabemos que son chicos y no sé qué situaciones tendrán que vivir”, dijo.
“Siento que si nos callamos, si no denunciamos, no estamos protegiendo a los chicos, no solo a los nuestros, sino a todos, de situaciones de maltrato”, planteó.
“Porque además de las situaciones físicas, hay maltrato psicológico cuando le dice a un chico de 8 o 9 años que su dibujo es ‘fierísimo’, usando esa palabra. No hay derecho, puede corregir o cuestionar la técnica, no el resultado y menos usando descalificativos que tanto daño hacen”, finalizó.
