En un hogar de niños

Condenaron a “la Tía” por abuso de 11 menores

Una mujer que trabajaba en un hogar de niños dedicado a infantes vulnerables de la localidad misionera de Puerto Rico fue condenada a 25 años de prisión, de cumplimiento efectivo, por corrupción de menores agravada, en un juicio abreviado en la que se evitó la revictimización de los menores, mientras se ventiló que algunos de ellos eran filmados tras ser incitados a mantener relaciones sexuales entre sí.

Según las denuncias, la mujer, llamada Mirta Piris (foto), actualmente de 48 años, sometió a los niños a abusos y corrupción, y con el juicio abreviado se logró evitar un proceso en el que podría haber recibido una pena de 50 años de prisión.

En total, se confirmó que hubo 11 víctimas, quienes llamaban a la mujer Tía. Los casos fueron descubiertos en noviembre de 2019 cuando el director del hogar denunció los maltratos y abusos cometidos por la imputada, quien había trabajado en el lugar desde 2010 hasta 2018. A su vez, la psicóloga del establecimiento confirmó la veracidad de las denuncias.

Se descubrió que cinco chicos entre 2015 y 2018 habían sido corrompidos sexualmente en el living de la casa, mientras que otros seis adolescentes también habían sufrido situaciones similares en las habitaciones del lugar bajo amenazas.

Se pudo establecer que la mujer sometía habitualmente a los chicos de entre 9 y 16 años a malos tratos.

Al menos en tres oportunidades, siempre de acuerdo con la investigación, la mujer les hizo llevar a los chicos colchones de los dormitorios al living de la “casita” para lo que ella denominó “un juego”.

En ese lugar, Piris hacía desnudar a los chicos y tocarse, mientras que a los más grandes los inducía a tener relaciones sexuales mientras ella los filmaba con su celular.

Esas circunstancias fueron narradas por las víctimas, ya que los videos nunca pudieron ser recuperados.

La sentencia se conoció después del acuerdo para un juicio abreviado que fue firmado por el titular de la Fiscalía del Tribunal Penal II, Vladimir Glinka, y la defensa de la acusada aceptó la responsabilidad en los hechos.