Cámara del Crimen - Primera jornada del juicio por el femicidio de Liliana Stefanatto

Tras la ronda de testimonios, hoy será el turno de los alegatos

martes, 28 de marzo de 2023 · 07:00

Quedó manifiesto en la primera jornada del juicio por el femicidio de Liliana Stefanatto las diferentes posiciones de la Fiscalía y la Defensa. Para el acusador público, hay pruebas suficientes para demostrar que Ignacio Aldeco mató a la mujer, y para el representante legal del imputado, la muerte se produjo por un accidente. Hoy serán los alegatos y probablemente, la sentencia.

?Liliana Stefanatto murió el 1 de febrero de 2021, a consecuencia de una hemorragia que se produjo a consecuencia de un traumatismo de cráneo.

La causa tiene como único imputado a quien fue su pareja, Ignacio Aldeco, el hombre que, desde el banquillo de los acusados, escuchó imperturbable los testimonios en su contra.

El juicio contra Aldeco comenzó ayer en el quinto piso de Tribunales, con un tribunal técnico presidido por Eve Flores e integrado por Félix Martínez y la jueza de Niñez y Violencia Familiar, Nerina Gamero, quien remplaza a la camarista Edith Lezama de Pereyra, dado que no puede intervenir en esta instancia porque ya se expidió en una ocasión anterior, como jueza de Control,  cuando Aldeco fue denunciado por violencia de género. Por otra parte, por el tipo de delito que se ventila (femicidio), el juicio se realiza con jurados populares.

 

El hecho

Según la acusación, la muerte de la mujer se produjo entre las 12 y las 17 del primer día de febrero de 2021, en el interior del departamento ubicado en el barrio Centro sur, donde residía temporalmente.

Indican en la acusación que el traumatismo de la mujer fue a consecuencia de un golpe de puño propinado de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda, cuando ella estaba sentada en la silla del comedor.

A consecuencia del puñetazo, la mujer cayó al suelo y el agresor, se fue del departamento dejándola agonizante. Según el informe de la autopsia, la mujer murió a consecuencia de la hemorragia que le causó ese golpe.

Por otra parte, cabe señalar que en la descripción de los hechos deja claro que Liliana Stefanatto inició una relación sentimental inestable con Aldeco en el año 2013. Aseguran que en todos esos años, él la manipuló hasta someterla bajo su control, la aisló de la familia y de los amigos y hasta vigiló sus comunicaciones. Los testimonios que se escucharon en la sala durante la primera audiencia del juicio, confirmaron esa situación.

El juicio es el primero con jurado popular que se realiza en Villa María en 2023

Defensa y acusación

Siempre que se realiza un juicio con jurado popular, la Defensa y la Fiscalía presentan el caso.

El primero en hacer uso de la palabra fue el fiscal Francisco Márquez,  quien explicó la teoría de la psicóloga Lenore Walker, que describe el ciclo de violencia hacia la mujer, caracterizándolo en tres etapas: el aumento de la tensión, el incidente agudo de agresión y la luna de miel o etapa de reconciliación. “En este caso, vamos a probar que Aldeco fue hundiéndola en la telaraña de la soledad hasta que la mató”, dijo.

Por otra parte, Rodrigo Hayas, el abogado defensor ad-hoc (es decir, que está designado por el Estado para garantizar la defensa al reo que por alguna razón no puede ser representado por los asesores letrados) dijo que analizando detenidamente la causa no encontró “ninguna prueba directa que inculpe a mi defendido”, por lo que explicó que a su criterio, la muerte de Liliana Stefanatto se produjo por un “trágico accidente”.

 

El hermano

Después que Aldeco habló sobre sus datos personales, se abstuvo de declarar sobre el hecho del que se lo acusa, y volvió al banquillo desde donde escuchó, los testimonios, que en su mayoría, fueron en su contra.

El primero de esos testimonios fue el de Fabián Stefanatto, hermano de Liliana. Él habló de la profunda tristeza de su hermana, causada por la muerte de su hijo, quien falleció trágicamente en un accidente vial en diciembre del año 2020, en Italia.

Refirió también que Liliana tenía un buen pasar económico porque el marido italiano -no se habían divorciado aunque estaban separados de hecho-, le pasaba regularmente dinero a base de lo acordado en la separación.

Dijo que Aldeco tiene “dos caras”: “Una, cuando está bien y se puede dialogar y la otra, cuando no sé si por alcohol o drogas, le pinta hacer amenazas”. Dijo que “la golpeaba a Liliana y hasta la quemaba con cigarrillos”. Habló de las innumerables veces que la tuvo que ir a buscar porque ella lo llamaba pidiendo ayuda. “Aun estando detenido -por una denuncia por violencia hacia ella y hacia otro hermano- la amenazaba diciéndole que por una bolsita, imagino que se refería a droga, podía hacer matar a los hijos”.

“Me voy a llevar hasta la muerte el saber que no resolví el tema y debo confesar que estoy acá -como testigo- y no allá -como imputado- porque me pararon mi hermano y mi madre”, dijo.

 

Renacer

Amigos de Liliana, como Lucas Breda y Micaela Aveldaño, confirmaron al declarar como testigos la situación de violencia que vivía la mujer.

También compareció Adriana Zabala, de Renacer, una entidad que ayuda a las personas que atraviesan el peor de los duelos: el de la muerte de un hijo o una hija.

“Yo me contacto con Liliana por teléfono, porque estábamos en pandemia”, dijo la mujer.

Las conversaciones giraban en torno a ese duelo que atravesaba Stefanatto, hasta que un día, desde el teléfono de Liliana, recibió un mensaje con la voz de un hombre que decía que ella “no tenía derecho a meterse en la vida de Liliana, que lo iba a hacer él, porque era un pastor que se encargaba de ayudarla”.

Como Zabala tenía referencias de la situación de violencia vivida por la mujer, le pidió que no interviniera en la conversación desde un teléfono que no era suyo, a lo que siguió un mensaje de Liliana que le dice: “Señora, no diga nada malo porque está hablando con mi pastor”. “Me di cuenta de que no era la forma de dirigirse de Liliana, que hablaba distinto porque estaba con él”.

Y la conversación terminó con un mensaje, otra vez con la voz de hombre -que suponen es Aldeco-, quien le dijo simplemente: “Perdiste”.

El siguiente testigo fue Alejandro David Mellano, dueño del departamento alquilado por Liliana y finalmente, el policía Sergio Fantino, quien refirió que era habitual detener a Aldeco por contravenciones en una esquina donde se juntaban personas a emborracharse. Le contaron, en total, 14 detenciones por esa causa.

 

Lo que sigue

Fiscal y defensor acordaron cerrar la lista de testigos, por lo que, tras incorporar toda la prueba de la causa, se fijó que hoy, a partir de las 9, será el momento de los alegatos.

Luego, pasarán a deliberar jurados populares y jueces técnicos para determinar si Aldeco es inocente o culpable del presunto femicidio de Liliana Stefanatto.

 

“Yo no fui”

 Aldeco en ningún momento consideró las situaciones violentas por las que fue acusado. Cuando le consultaron las razones por las que fue detenido en 2019, dijo: “Fue por una discusión con Liliana y el hermano llamó a la Policía”. Había sido detenido por amenazas y lesiones leves agravadas.

Además, al hablar de sus condiciones personales,  refirió ser padre de una joven de 22 años, a la que no ve desde hace 20. Al preguntarle por qué, dijo que por culpa de la madre “que está enojada con la vida”.

 

Prontuario

Ignacio Aldeco no registra antecedentes penales computables, es decir, no tiene en su contra ninguna sentencia firme. Sin embargo, su prontuario es extenso.

En primer lugar, se corroboró en la audiencia de ayer que al menos tiene 14 detenciones por contravenciones, principalmente, causadas por peleas callejeras o molestias a terceros en la vía pública.

También tiene una denuncia por violencia hacia un hermano de Liliana, un hombre que padece las consecuencias de varios ACV y tiene dificultades para movilizarse.

Otra de las denuncias fue precisamente por violencia de género. Fue en 2019, cuando lo detuvieron.

Hay además acusaciones en su contra por robo, según explicaron en los testimonios.

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