Juicio abreviado - En diciembre de 2018 fueron juzgados por hechos similares
Condenados por aberrante caso de abuso sexual de dos menores
Se trata de Hugo Bodart y su expareja Vanina Briones, quienes confesaron los graves episodios ocurridos en barrio Las Acacias entre mayo de 2013 y julio de 2016. Al primero le impusieron una pena unificada de 14 años de prisión y a ella 10 añosUn changarín y peón de albañil nacido en Villa Nueva y su expareja, una tambera oriunda de Ticino, fueron condenados ayer por una serie de abusos sexuales cometidos en perjuicio de dos niñas de corta edad, en el marco de un juicio de trámite abreviado realizado en la Cámara del Crimen local.
Hugo Alberto Bodart (36) recibió una pena de 10 años de prisión tras ser hallado culpable de “abuso sexual con acceso carnal, agravado y reiterado”, y coautor de “corrupción de menores agravada”. Pero como tenía pendiente idéntica sanción, dictada en diciembre de 2018 por hechos similares, se unificaron las dos sentencias y se le impuso una única condena de 14 años de cárcel.
En tanto, Vanina Vanesa Briones (35) fue declarada “partícipe primaria de abuso sexual con acceso carnal, agravado y reiterado”, y coautora de “corrupción de menores agravada”, delitos por los que le aplicaron una pena de 10 años de prisión.
Los aberrantes hechos que los llevaron a juicio por segunda vez en poco más de cuatro años (la anterior fue en diciembre de 2018) fueron cometidos en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre mayo de 2013 y julio de 2016, en una vivienda de barrio Las Acacias de esta ciudad.
Las víctimas del depravado accionar de la pareja (por entonces eran concubinos) fueron dos niñas que, al momento de ser abusadas, tenían entre 6 y 11 años y solían estar al “cuidado” de la mujer. Cabe aclarar que ambas menores no son del entorno familiar de los condenados.
A puertas cerradas
Por tratarse de una causa de instancia privada, la audiencia se realizó a puertas cerradas y tanto Bodart como Briones siguieron el debate desde la cárcel de barrio Belgrano a través del sistema de videoconferencia.
A poco de comenzado el juicio y tras la lectura de la acusación, ambos presidiarios prestaron declaración, reconociendo su responsabilidad en los graves hechos que se les atribuían. Eso posibilitó que el proceso oral se abreviara, por lo que no se receptaron testimonios en la sala y se incorporó “por lectura” toda la prueba colectada en el expediente.
Seguidamente expresaron sus alegatos el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y los letrados Rodrigo Hayas (Bodart) y Daniel Volpe (Briones), quienes intervinieron como defensores “ad hoc” (es decir, asesores letrados), ya que fueron sorteados para tal fin por el Colegio de Abogados de Villa María.
Previo al debate, el acusador público y las defensas habían acordado solicitar las penas finalmente impuestas por la camarista Eve Flores si ambos acusados confesaban los hechos, tal como ocurrió momentos más tarde.
La causa anterior
Hace exactamente cuatro años y tres meses, el 21 de diciembre de 2018, Bodart y Briones se sentaron por primera vez en el banquillo de los acusados de los Tribunales villamarienses por hechos de abuso sexual similares a los cometidos en barrio Las Acacias, pero en aquella oportunidad en perjuicio de tres niñas (dos de ellas, hermanas entre sí) que tenían un vínculo con Briones.
En aquel juicio, Bodart fue condenado a 10 años de prisión de efectiva tras ser declarado culpable de “abuso sexual con acceso carnal reiterado” (dos hechos), “promoción a la corrupción de menores” y “abuso sexual gravemente ultrajante reiterado”, luego de confesar que había sometido sexualmente a tres menores de edad, tanto en la localidad de Ticino como en un campo de la zona rural.
En tanto, su expareja, quien llegó acusada como coautora de “abuso sexual con acceso carnal” y “promoción a la corrupción de menores”, fue absuelta por el “beneficio de la duda” y pudo recuperar la libertad apenas concluyó la audiencia, ese mismo 21 de diciembre.
Los hechos por los que el changarín y peón de albañil había sido detenido, a mediados de mayo de 2017, y su exconcubina, en los primeros días de junio del mismo año, se produjeron entre enero de 2014 y abril de 2017, cuando familiares directos de las víctimas radicaron la denuncia.
Aquel proceso oral también se realizó a puertas cerradas y a poco de comenzada la audiencia, Bodart se declaró culpable de todos los hechos que se le imputaban. Distinta actitud adoptó Briones, quien se abstuvo de declarar.
La sacó “barata”
Como se advierte, los hechos cometidos en perjuicio de las dos niñas abusadas en barrio Las Acacias son anteriores a los de las tres menores violadas en Ticino y en la zona rural, ya que salieron a la luz poco después de aquel juicio de diciembre de 2018.
Afortunadamente, la Justicia pudo avanzar en la investigación de la primera causa y logró colectar pruebas contundentes en contra de Bodart y de Briones, a tal punto que prefirieron confesar los hechos y acceder a una condena un poco más “leve” que la que seguramente le habrían impuesto a ambos si el juicio no se abreviaba.
Sin embargo, bien puede decirse que el changarín villanovense la sacó “barata”. Primero porque, extrañamente, no fue declarado reincidente, y segundo, porque le unificaron las dos sanciones (ambas de 10 años de cárcel) en una pena única de 14 años. De todos modos, deberá cumplir íntegramente la sentencia impuesta y podrá salir recién a fines de mayo de 2031.
En cambio, como la de Briones es su primera condena, con buena conducta y una pericia psicológica favorable, podría obtener la “libertad condicional” cuando complete las dos terceras partes de la pena que le aplicaron (es decir, seis años y ocho meses). Y como lleva casi un año y medio entre rejas (fue detenida el 24 de septiembre de 2021), estaría en situación de ser excarcelada a fines de noviembre de 2026.
Datos personales
Hugo Bodart, alias “Negrazo”, nació en Villa Nueva el 10 de enero de 1987 y cursó estudios secundarios hasta cuarto año, mientras que Vanina Briones es oriunda de Ticino (2 de noviembre de 1987) y solo tiene estudios primarios completos.
Al momento de ser detenidos por la primera causa que llegó a juicio, a mediados de 2017, eran concubinos, estaban domiciliados en San Martín 553 de Ticino y realizaban tareas rurales en un campo de aquella zona, aunque él también se ganaba la vida haciendo changas de distinto tipo y tareas de albañilería.
Tiempo después de recuperar la libertad, la mujer formó pareja con otro hombre y estuvo radicada en el denominado “Campo Manavella”, próximo a aquella población, donde fue nuevamente arrestada el 24 de septiembre de 2021.
