Cámara del Crimen local - Confesaron los hechos y ambos juicios se abreviaron

Condenaron a iracundos sujetos que amenazaron a sus exparejas

Se trata de Félix Zapata y Héctor Gorosito. Al primero le impusieron un año y medio de prisión efectiva, que se unificó en tres años porque tenía pendiente una sanción anterior. El otro recibió una condena en suspenso y pudo recuperar la libertad
sábado, 11 de marzo de 2023 · 08:30

Un vendedor ambulante de Villa María y un pensionado oriundo de Carrilobo, pero domiciliado en James Craik, fueron condenados ayer en la Cámara del Crimen de esta ciudad, en el marco de dos juicios orales y públicos de trámite abreviado.

Por un lado, Félix Maximiliano Zapata (28) recibió una pena de un año y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo, y multa de $10.000, luego de ser declarado autor responsable de “tenencia de arma de fuego de uso civil”, agravado por la participación de un menor (una causa de 2016); tres hechos de “amenazas” (cometidos en perjuicio de su expareja y del actual novio de la mujer) y “desobediencia a la autoridad” (por violar una orden judicial de restricción de acercamiento).

Sin embargo,  Zapata registraba como antecedente penal una sanción de tres años de cárcel de ejecución condicional dictada el 4 de junio de 2018, también por hechos de violencia de género en perjuicio de su expareja, se unificaron ambas condenas y se aplicó una única pena de tres años de prisión efectiva, accesorias de ley y las costas del proceso, además de la multa antes mencionada.

En tanto, a Héctor Sebastián Gorosito (30) se le impuso una sanción de dos años de prisión en suspenso luego de ser hallado culpable de los delitos de “robo agravado por la participación de un menor” (una causa de 2015), dos hechos de “amenazas calificadas” (proferidas en contra de su expareja) y otros dos de “amenazas” (en perjuicio de un amigo de la mujer), todos cometidos en James Craik.

Como la pena fue de ejecución condicional, la jueza interviniente ordenó la inmediata libertad de Gorosito, previo imponerle una serie de reglas de conducta que deberá cumplir a rajatabla si no quiere volver a la cárcel.

 

La jueza y las partes

Las dos audiencias de debate fueron presididas por la camarista Edith Lezama, contaron con la participación del fiscal Francisco Márquez y se realizaron por videoconferencia, con ambos convictos alojados en la cárcel de barrio Belgrano.

Además, intervinieron el abogado Alfonso José Martín (defendió a Zapata), el asesor letrado Francisco Argañarás (asistió a Gorosito) y los secretarios Walter Rodríguez y Gabriela Sanz.

La confesión lisa y llana de los hechos por parte de los dos acusados posibilitó que los juicios se abreviaran, omitiéndose la recepción de testimonios e incorporándose “por lectura” toda la prueba colectada en los expedientes.

 

Segunda condena

Félix Zapata nació en Villa María el 24 de agosto de 1994, pero al momento de ser detenido (el 3 de noviembre de 2021) estaba domiciliado en Villa Nueva y se ganaba la vida como vendedor ambulante.

Llegó a juicio por dos causas diferentes: la primera, por un hecho ocurrido en esta ciudad el 30 de marzo de 2016, cuando fue detenido portando una carabina semiautomática marca Magtech, calibre 22, en compañía de un menor. Y la segunda, por haber amenazado a su ex en tres ocasiones, además de incumplir una restricción judicial, episodios registrados el 30 de octubre de 2019, el 26 de octubre de 2021 y el 2 de noviembre de 2021, un día antes de quedar detenido.

Aquella condena en suspenso dictada a mediados de 2018 le impidió recuperar la libertad, a pesar de que los últimos hechos fueron por delitos excarcelables.

Ahora se unificaron las dos sentencias y Zapata deberá cumplir tres años “a la sombra”, aunque con buena conducta y una pericia psicológica favorable, podrá acceder al beneficio de la “libertad condicional”.

 

Convicto primario

Héctor Gorosito nació en Carrilobo el 9 de mayo de 1992, pero al momento de ser detenido (el 7 de junio de 2022) estaba viviendo en James Craik. Es pensionado por un problema de salud y no registra antecedentes penales, pero sí por consumo de alcohol y drogas.

El primero y más viejo de los hechos delictivos por los que fue juzgado y condenado fue un robo que cometió en un comercio craikense el 17 de mayo de 2015, que fue “agravado” por la participación de un menor. En tanto, el día que fue arrestado por la Policía amenazó reiteradamente a su expareja y a un amigo de ella.

En su veredicto, la jueza dispuso que, durante el tiempo de la condena, Gorosito deberá abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con su expareja hasta que el Juzgado con competencia en violencia familiar disponga, lo contrario, someterse a tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a su problemática adictiva y a la naturaleza de los hechos por los que fue condenado y no consumir bebidas alcohólicas ni sustancias estupefacientes.