Con la excusa de ir a tratarse de hemorroides
Se escapó Morenita, el mayor narco del país
Federico “Morenita” Marín (foto), sindicado como el mayor narcotraficante de Argentina, desapareció y no se lo encuentra. Dijo que tenía hemorroides y se escapó.
Marín estuvo prófugo en Paraguay, Tucumán, luego en Corrientes, y se mantuvo escondido tres años, mientras era buscado por la Justicia.
Se tiroteó con policías y terminó entregándose después de una larga negociación, tras lo cual fue condenado a 12 años de prisión por tráfico de drogas; en otra causa fue sentenciado a ocho años y tiene todavía juicios pendientes.
Cuando lo detuvieron, en 2018, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, dijo que era “el narco más buscado del país”. Y el fiscal antidrogas, Diego Iglesias -señalado como la voz en la Argentina de la más cuestionada agencia norteamericana, la DEA-, coincidió con la ahora candidata presidencial del PRO.
Sin embargo, pese a ser jefe narco, al tener más de 20 años de condenas, de haber sido prófugo, fue aceptado como arrepentido por el propio Iglesias, tras una negociación que nunca se filmó -como ocurrió con otros arrepentidos en la causa Cuadernos o con Alejandro Vandenbroele en el expediente Ciccone- y Morenita empezó a recibir beneficios.
El más sorprendente fue que el fiscal antidrogas dictaminó a favor de otorgarle prisión domiciliaria. Hace pocos días, según se informó en las últimas horas, con la excusa de ir a tratarse las hemorroides, Morenita desapareció y nuevamente quedó expuesto el negocio de los arrepentidos.
