Villa María - Penas de entre cinco y seis años de prisión
La Cámara del Crimen condenó ayer a dos abusadores y a un violento
En el último lunes de febrero, la Cámara del Crimen resolvió la situación jurídica de tres sujetos que, en su totalidad, recibieron penas de cinco a seis años de prisiónTres hombres fueron condenados ayer a prisión, en los Tribunales de Villa María, por distintos episodios dolosos ocurridos en esta ciudad y en Pozo del Molle.
Al menos dos de las condenas guardan relación con hechos de violencia a la integridad sexual, mientras que la restante tiene que ver con acciones de amenazas, coacción y desobediencia a la autoridad.
En todos los casos las penas están comprendidas entre los cinco y seis años de prisión de cumplimiento efectivo y las resoluciones judiciales se dieron a conocer durante la víspera en juicios abreviados realizados en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen.
La pena más dura
Uno de los hombres sentenciados ayer resultó ser Carlos Javier Baigorria, alias Beto, nacido en Villa María el 24 de junio de 1974 (tiene actualmente 48 años), quien se desempeñó como técnico reparador de artefactos electrodomésticos, a quien se le impuso una sanción de seis años de prisión.
Baigorria fue declarado autor responsable de los delitos de “amenazas continuadas y abuso sexual con acceso carnal continuado”, todo en concurso real, en el que resultó víctima una persona del entorno familiar.
Los hechos se sucedieron entre marzo de 2011 y el mismo mes de 2021, hasta que fue detenido precisamente el 25 de marzo del último año mencionado.
La resolución condenatoria fue aplicada por el juez Félix Martínez, durante una audiencia en la que actuó como fiscal Francisco Márquez, mientras el abogado Manuel Argüello se hizo cargo de la defensa del imputado.
La Justicia dispuso, con relación a este condenado, que realice un tratamiento psicológico con relación a la problemática particular, el que será coordinado por el Servicio Penitenciario, asistencia cuyo proceso deberá ser comunicado al tribunal interviniente.
Un cadete
Otro de los hombres condenados ayer en los Tribunales villamarienses fue José Luis Balmaceda, de 61 años, a quien la Policía detuvo el día de la primavera del año 2021 y, durante el juicio, contó con la asistencia como defensor del asesor del Primer Turno, Diego Luján.
Balmaceda, quien se desempeñó como cadete y no es reincidente, fue sentenciado a cinco años y ocho meses de prisión por la jueza Eve Flores, por ser autor de los delitos de “abuso sexual sin acceso carnal” y “abuso sexual con acceso carnal, por ser cometido por ser encargado de la guarda, en grado de tentativa”, todo en concurso real.
Los hechos fueron cometidos entre los años 2012 y 2020 y resultaron damnificadas dos personas que no integran su entorno familiar.
Balmaceda, si bien estuvo radicado en Villa María, donde ocurrieron los hechos delictuosos, nació en la localidad cordobesa de San Antonio de Arredondo el 28 de marzo de 1961.
Unificación de penas
Mientras tanto, en el final de otro juicio acaecido durante la víspera en los Tribunales de Villa María, la jueza Flores unificó las penas que recayeron sobre Adrián Marcelo Peyronel, de 40 años, a la vez que dispuso revocar la libertad condicional que favorecía al mencionado.
Peyronel, cuyo abogado defensor fue el letrado Daniel Volpe, y se dedicó hasta su detención como reciclador de residuos, deberá cumplir ahora cinco años de cárcel, toda vez que se le unificaron la actual condena con una que le fue aplicada el 30 de julio del año pasado.
El sentenciado, nacido y residente en Pozo del Molle, fue hallado autor responsable de los delitos de “amenazas” y “coacción y desobediencia a la autoridad”, todo en concurso real.
La resolución judicial conocida durante la jornada de ayer dispuso también que, mientras Peyronel permanezca preso, se evite “que tenga acceso a dispositivos de telefonía celular”.
