Juzgarán funcionarios por impedir a un hombre que se despidiera de su hija

sábado, 16 de diciembre de 2023 · 08:31

La Justicia de la provincia de Córdoba elevó ayer a juicio una causa contra dos funcionarios de la salud que están acusados de no haber permitido, durante la pandemia de 2020, que un padre llegara hasta la ciudad de Alta Gracia para despedirse de su hija, internada con una enfermedad terminal, y que tres días después falleció.

Solange Musse residía con su familia desde hacía más de siete años en Neuquén, pero por razones de salud se encontraba internada en Alta Gracia, donde estaba recibiendo un tratamiento por una patología oncológica grave.

Debido a las restricciones que se habían impuesto en marzo de 2020 para la circulación por la pandemia, Pablo Musse no pudo tener contacto con ella y cuando pudo reunir los requisitos (el 18 de agosto) inició su recorrido hacia Córdoba.

No obstante, al llegar a Huinca Renancó, en el sur provincial, las autoridades del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) no le permitieron seguir.

Los acusados por “abuso de autoridad” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público” son el médico Eduardo Javier Andrada y la trabajadora social Analía Morales, quienes fueron sindicados como las personas que le prohibieron traspasar las líneas de contención en Huinca Renancó, al no validar como válido un test negativo de coronavirus, según consta en el expediente judicial.

Ambos le pidieron que se realice otro test con 48 horas de anticipación al viaje, pero no lo pudo hacer, ya que los establecimientos solo lo efectuaban si estaba con síntomas. Tampoco disponía del dinero y en consecuencia, bajo intimidación policial del COE, fue obligado a regresar a Neuquén, siendo escoltado por las fuerzas de seguridad.

Mientas tanto, la salud de Solange, de 37 años, se deterioraba progresivamente y tuvo que ser trasladada al Sanatorio Allende de la capital provincial, donde murió el 21 de agosto, tres días después del intento de su padre de mantener contacto con ella.

“Le quitaron todos sus derechos... le quitaron el derecho de abrazarme, y yo me abracé a un cajón, no a mi hija”, había cuestionado Pablo, luego de que le entregaran el cuerpo en un féretro y sin haber podido despedirse personalmente de Solange.