Hoy se cumplen 17 años del crimen - La Justicia comenzó una nueva investigación

Caso Dalmasso: el ADN del femicida quedó en la bata que ella utilizaba

Se trata de una muestra genética encontrada en el cinto con el que la mujer riocuartense fue estrangulada. La misma no pertenecen al viudo Marcelo?Macarrón, quien fue juzgado el año pasado
domingo, 26 de noviembre de 2023 · 08:30

Diecisiete años después del femicidio de Nora Dalmasso (51), ocurrido el 26 de noviembre del 2006 en su casa de la ciudad de Río Cuarto, la Justicia inició una nueva investigación tras el juicio que absolvió al viudo Marcelo Macarrón (62) y aguarda el resultado de un “mapeo y trazabilidad” de 45 muestras genéticas, con la intención de identificar al autor del crimen, cuyo ADN quedó en la bata que llevaba puesta la víctima al momento del ataque.

Si bien la causa ya prescribió por la cantidad de años que transcurrieron, el tribunal que el año pasado absolvió a Macarrón, quien había llegado a juicio como “instigador” del delito de “homicidio triplemente calificado, por el vínculo, por alevosía y por precio o promesa remuneratoria” de su esposa, ordenó remitir el expediente a la Fiscalía General para que se designe a un nuevo fiscal que haga una nueva investigación con las pruebas que ya están incorporadas.

“La víctima tiene el derecho a que se determine la verdad, aunque el delito haya prescripto”, había reclamado el fiscal Julio Rivero a los miembros de la Cámara del Crimen de Río Cuarto que tuvieron a su cargo el juicio por jurados.

En los fundamentos del 5 de julio de 2022, el tribunal coincidió con el fiscal en que “no se pudo sostener la acusación” contra el viudo y señaló que “no la mató un sicario; fue víctima de femicidio y de violencia de género (figuras penales inexistentes al momento del hecho); la mató una sola persona conocida por ella”, y que, previo al asesinato, “hubo acto sexual consentido”.

 

“Hay que identificar”

Para Rivero, “el ADN del asesino de Nora está en el cinto de la bata” que se utilizó para asfixiarla y matarla, y que se trata de un ADN “desconocido, que hay que identificar”.

En ese contexto, el expediente quedó en manos del fiscal de Instrucción del Primer Turno de Río Cuarto, Pablo Jávega, quien manifestó a Télam que en el primer semestre de este año se comenzó a analizar la causa y se estableció la logística operativa del trabajo.

Junto al fiscal trabaja personal del Centro de Genética Forense (CGF), que depende del Tribunal Superior de Justicia; la Policía Judicial, el Ministerio Público Fiscal y la Dirección de Investigación Operativa.

“En el segundo semestre, comenzamos con el mapeo de las muestras genéticas” que se remitieron al CGF para cotejar con el ADN que fue posible elaborar con material levantado de la bata que tenía puesta la víctima al momento de ser atacada.

“El fin es tratar de identificar a quien o quienes podrían haber tenido participación directa en relación con los hechos”, manifestó el funcionario judicial.

En ese sentido, dijo que en esta instancia se trabaja con la trazabilidad de unas 45 muestras que "corresponden a aportantes de familiares de la víctima, del círculo de amistades, personas afines al domicilio y por concurrencia episódica".

El fiscal Jávega aguarda ahora los resultados de esos análisis comparativos, que están en pleno proceso.