Juicio a puertas cerradas en la Cámara del Crimen local

Pena en suspenso y libertad para un vecino de Las Perdices

viernes, 24 de noviembre de 2023 · 08:10

Un productor agropecuario y comerciante, nacido y domiciliado en Las Perdices, fue condenado ayer a tres años de prisión por haber manoseado a una niña, tras lo cual se bajó los pantalones y mostró los genitales, pero pudo recuperar la libertad porque la pena impuesta fue de ejecución condicional.

La pena recayó en Juan Manuel Torres (71), quien fue declarado culpable de “abuso sexual simple” (tocamientos impúdicos) y “exhibiciones obscenas”, a raíz de un hecho ocurrido el 11 de enero pasado en aquella localidad, en perjuicio de dos menores de entre 8 y 10 años de edad, en el interior de la zapatería que por entonces explotaba el septuagenario.

En el marco de un juicio realizado en la Cámara del Crimen de Villa María, a puertas cerradas, por tratarse de delitos contra la integridad sexual, Torres admitió haber cometido los hechos que se le atribuían, que fueron advertidos por una mujer que pasaba por la vereda, quien de inmediato le contó lo sucedido a la madre de una de las niñas.

La audiencia de debate fue presidida por la jueza Edith Lezama y contó con la participación del fiscal Francisco Márquez, de la abogada defensora Florencia Vottero y del secretario Walter Rodríguez.

Torres, nacido en Las Perdices el 2 de agosto de 1952, fue detenido al día siguiente del episodio y hasta ayer permaneció privado de la libertad en uno de los pabellones del Establecimiento Penitenciario Nº 5, ubicado en barrio Belgrano de esta ciudad.

Puso saberse que el anciano, quien tiene graves problemas de salud, no registra antecedentes de ningún tipo, circunstancia que le permitió acceder a una sanción en suspenso.

En su veredicto, la magistrada dispuso también una serie de reglas de conducta que Torres tendrá que cumplir de manera estricta si no quiere volver a la cárcel: no podrá mudarse sin autorización judicial, deberá abstenerse de mantener cualquier tipo de contacto con las menores víctimas, tiene prohibido consumir alcohol en exceso o sustancias estupefacientes y, además, deberá realizar tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a la naturaleza del hecho por el cual fue condenado.