Once días antes de morir, una mujer de 80 años cambió a sus herederos
Investigan a un escribano local por un dudoso cambio de testamento
La Justicia de Villa María informó a Sergio Lozita, un escribano de la ciudad, que está siendo investigado en calidad de sospechoso. Es decir, aún no fue imputado de ningún delito, pero lo invitaron a que nombre a un abogado a fin de que pueda controlar la prueba que se reúne en la causaAnita Keller, una mujer de 80 años, falleció a consecuencia de una enfermedad terminal el 22 de marzo del año 2020. Sus últimos días fueron un ir y venir desde y hacia una clínica donde era internada por “falta de aire”, dado que tenía un diagnóstico de cáncer de mama con metástasis pulmonar, lo que le impedía oxigenarse con normalidad. Las últimas internaciones fueron el 17 y el 29 de febrero de ese año, obteniendo el alta el 8 de marzo.
Tres días después, el 11 de marzo, fue a una escribanía y cambió su testamento, dejando de lado a los hermanos y eligiendo a dos sobrinos como herederos de un campo de aproximadamente 300 hectáreas ubicado en la zona de Ausonia. Once días después, falleció y hoy, la Justicia investiga a los nuevos herederos y al escribano.
Las dudas
Hermanos de Anita Keller entendieron que algo no estaba bien. Les llamaba la atención que en el documento realizado ante el escribano Sergio Lozita por la mujer de 80 años que transitaba una enfermedad terminal, no tuviera la firma, sino la huella del pulgar, debido, dice la misma escritura, a que por sus intensos dolores no podía usar la lapicera. También les llamó la atención que con su delicado estado de salud pudiera dictar, como dice la escritura, los detalles precisos de la ubicación del campo de Ausonia, con las dimensiones y los límites definidos.
Y algo más despertó la duda de los anteriores herederos de la mujer sin esposo ni hijos: en el nuevo testamento nombra al mismo escribano que dio fe de su acto, como albacea de sus bienes.
Por todas esas dudas es que decidieron recurrir a la Justicia y presentaron una denuncia en diciembre de 2021, para saber si el cambio testamentario que firmó Anita Keller con su pulgar, era legal. Y si no lo era, para que buscaran a los responsables.
Laberinto
Tras analizar la causa en la Fiscalía de Tercer Turno de los Tribunales de Villa María, entendieron que no había sospechas de ilegalidad y archivaron el expediente. Los denunciantes, asesorados por el abogado del foro local, Antonio Alarcos, se opusieron a esa decisión y después de varias instancias, con el visto bueno del Juzgado de Control y del fiscal de Cámara, se ordenó, en junio de este año, que se profundice la investigación y se busque a los responsables.
Con la causa “desarchivada”, se dispusieron nuevas medidas. Una fue la de citar al escribano Sergio Lozita para que comparezca, sin estar imputado, pero con el fin de participar en el control de la recepción de pruebas y así garantizar desde el inicio su derecho a defensa en la causa que lo tiene como “sospechoso”.
Una de las nuevas medidas fue la de realizar una “autopsia psicológica” de la mujer fallecida, para lo cual, con el asesoramiento del abogado Antonio Custo, Lozita propuso en tiempo y forma un perito de control. Todavía no se llevó adelante esa prueba.
Cabe señalar que también están siendo investigados los dos sobrinos, a los que, supuestamente, Keller les dejó el campo.
Salud deteriorada
El Diario pudo conocer que el estado de salud de la mujer al momento de cambiar el testamento era crítico. Si bien no se puede saber a ciencia cierta, de la historia clínica surge que, al 8 de marzo, cuando le dieron el alta, presentaba una patología de base -el cáncer terminal- que obligaría a tener asistencia de terceros para trasladarse o realizar tareas habituales como vestirse, alimentarse e higienizarse.
También se indica en los informes que obran en los expedientes, que el diagnóstico y el tratamiento paliativo para reducir los dolores pudieron alterar su capacidad y estado de conciencia, afectando su lucidez.
En definitiva, será tarea de la Fiscalía, en principio, determinar la responsabilidad penal que les puede caber a los “sospechados” en este cuestionado caso de cambio de testamento; mientras que, por otro lado, hay una causa civil abierta por el mismo tema.
Desde la querella advierten que es llamativo que “estando casi sin aire, dice el escribano que la mujer dictó hasta los linderos del campo. Es muy llamativo que haya sido así”.
“Un caso que me cuestionan”
Sergio Guillermo Lozita fue citado como testigo en la causa contra un odontólogo de esta ciudad acusado de aprovecharse de una anciana para quedarse con una casa. El profesional fue absuelto por el beneficio de la duda.
A la luz de este caso, cobra sentido una frase que dijo Lozita cuando declaró como testigo: “Tengo un caso en el que una mujer de 80 años firmó ante tres testigos y todavía me lo cuestionan”.
