Juicios abreviados en la Cámara en lo Criminal y Correccional de Villa María
Santafesino condenado por violar a una menor: 10 años en la cárcel
Se trata de Horacio Domínguez, quien confesó los abusos cometidos durante 11 años en Rafaela y en nuestra ciudad. En otra audiencia, el también santafesino Eduardo Lazzarini recibió una pena de tres años en suspenso por violencia de género y recuperó la libertadAcorralado por las pruebas en su contra, Horacio Roberto Domínguez (50) admitió haber abusado sexualmente de una menor en una seguidilla de hechos ocurridos en la provincia de Santa Fe y en nuestra ciudad, en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre junio de 2011 y el mismo mes de 2022.
La confesión lisa y llana de los hechos por parte del violador posibilitó que el juicio se realizara bajo la modalidad de trámite abreviado, con lo cual la Fiscalía y la Defensa pudieron plasmar en la audiencia de debate un acuerdo con respecto a la pena que iban a pedir al momento de los alegatos.
Así, la jueza Edith Lezama le impuso 10 años de prisión de cumplimiento efectivo, luego de declararlo autor penalmente responsable de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal agravado” y “promoción a la corrupción de menores agravada”.
Domínguez, nacido el 16 de junio de 1973 en la localidad santafesina de San Cristóbal (180 kilómetros al norte de la capital provincial), fue detenido el 29 de junio del año pasado en Villa María, donde estaba radicado y donde trabajaba como empleado en un boliche.
Por tratarse de delitos contra la integridad sexual, el juicio se realizó a puertas cerradas en el recinto que la Cámara del Crimen posee en el quinto piso de los Tribunales locales. No obstante, pudo saberse que los graves hechos que el disoluto individuo terminó confesando se produjeron en el período de 11 años antes descripto, primero en Rafaela y luego en nuestra ciudad.
Previo al inicio de la audiencia, el fiscal Francisco Márquez y la defensora oficial Ivana Castoldi habían pactado solicitar la sanción finalmente aplicada por la magistrada si Domínguez se declaraba culpable, lo que efectivamente luego ocurrió a poco de comenzado el proceso oral.
En su veredicto, la jueza Lezama dispuso, además, que el Servicio Penitenciario de Córdoba le ofrezca al condenado realizar un tratamiento psicológico acorde a la naturaleza de los hechos que lo llevaron a estar privado de la libertad.
Detenido desde hace poco más de 15 meses, Domínguez deberá cumplir al menos las dos terceras partes de la condena para poder solicitar el beneficio de la “libertad condicional”, a la que accederá si observa buena conducta y, oportunamente, sortea con éxito una pericia psicológica que acredite que está apto para reinsertarse en la sociedad.
En ese caso, podrá salir de la cárcel cuando complete seis años y ocho meses “a la sombra”, en los primeros días de marzo de 2029.
Condena y libertad
En otro juicio abreviado, la misma magistrada condenó a Eduardo Daniel Lazzarini (35) por hechos de violencia de género que tuvieron como víctima a quien era su pareja al momento de los hechos. Pero como la pena impuesta fue de tres años de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso), el iracundo sujeto pudo recuperar la libertad ni bien concluyó la audiencia.
En efecto, Lazzarini admitió haber amenazado y golpeado a una mujer con la que mantenía una relación sentimental, en una serie de episodios ocurridos en Villa María y en la zona rural de Sanabria los días 26 y 28 de diciembre de 2018, 13 de septiembre de 2021, y 12 y 13 de junio de 2022, cuando fue detenido.
Así las cosas, este albañil nacido en la ciudad de Santa Fe el 22 de julio de 1988, pero con último lugar de residencia justamente en la zona rural de Sanabria, fue declarado autor responsable de “amenazas calificadas reiteradas” (tres hechos), “amenazas reiteradas” (otros tres hechos) y “lesiones leves calificadas”.
Además de la jueza Lezama y del fiscal Márquez, intervinieron en esta audiencia la abogada defensora Florencia Vottero y la secretaria Gabriela Sanz.
Durante el tiempo de la condena, Lazzarini deberá cumplir a rajatabla una serie de reglas de conducta si no quiere volver a la cárcel: fijar domicilio (no podrá mudarse sin autorización), abstenerse de relacionarse por cualquier medio con la víctima y denunciante, no consumir alcohol en exceso ni sustancias estupefacientes y realizar tratamiento psicológico o psiquiátrico acorde a su problemática adictiva, ya que admitió ser consumidor de drogas.
