Hoy se cumplen 26 años del crimen del reportero gráfico de la revista “Noticias”
Dolores, escenario común para las causas Cabezas y Báez Sosa
Al cumplirse hoy 26 años del asesinato de José Luis Cabezas, sus familiares y colegas harán distintos homenajes para recordarlo, uno de ellos en la cava de General Madariaga en la que se halló su cuerpo y donde se realizará una ceremonia interreligiosa con los mismos oradores que participaron del acto por el tercer aniversario del crimen de Fernando Báez Sosa, por el que se lleva a cabo el juicio en la ciudad de Dolores, la misma que en 2000 fue escenario del primer debate en el que condenaron a ocho de los homicidas del reportero gráfico de la revista “Noticias”.
En aquel proceso oral, la actual presidenta del tribunal a cargo del juicio a los ocho rugbiers, María Claudia Castro, formó parte del equipo de fiscales que acusó y logró condenas para Gregorio Ríos, exjefe de la custodia de empresario Alfredo Yabrán; tres policías bonaerenses y los cuatro “horneros”, estos últimos defendidos por Fernando Burlando, actualmente abogado de los padres de Báez Sosa.
Actos de homenaje
Gladys Cabezas, hermana de José Luis, confirmó a Télam que hoy a las 11 se realizará un acto en el monolito ubicado frente a la Terminal de Ómnibus de Pinamar, en el ingreso a esa ciudad balnearia, del que participarán amigos, allegados y colegas del fotógrafo.
Luego, a las 19, la familia de Cabezas se trasladará a la cava ubicada en el kilómetro 385 de la ruta provincial 11, a la altura de General Madariaga, donde fue hallado el cuerpo calcinado del reportero gráfico adentro de un Ford Fiesta.
Allí se plantarán cinco árboles cedidos por el municipio “para dar vida al lugar”, según expresó la hermana de Cabezas, quien dijo que cada vez que va encuentra cartas, flores y rosarios que le dejan a José Luis.
En la cava se llevará adelante una oración interreligiosa con los mismos oradores que el pasado miércoles participaron del acto por el tercer aniversario del crimen de Fernando.
De cara a este nuevo aniversario del asesinato, por el que fueron enjuiciados y condenados ocho personas en un primer debate y una novena en un segundo, Gladys criticó a la Justicia y aseguró que existe “un sistema perverso manejado por seres humanos”.
“Hay una justicia escrita que está bien, pero los que la interpretan lo hacen mal”, añadió la mujer al cuestionar que todos los asesinos de su hermano ya quedaron en libertad.
Hace ya 23 años...
El primer juicio por el crimen de Cabezas se realizó en enero de 2000 en la misma sala de audiencias donde ahora, 23 años después, se lleva adelante el de los rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando en la puerta de un boliche de Villa Gesell el 18 de enero de 2020.
La entonces fiscal de juicio, Castro -actual presidenta del Tribunal Oral Criminal 1 que interviene en el “caso Báez Sosa”-, fue quien integró el equipo de acusadores que pidió la reclusión perpetua para el policía Gustavo Prellezo como coautor de los delitos de “homicidio doblemente calificado, por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, y “privación ilegítima de la libertad agravada”.
También pidió la misma pena para el Ríos, para los policías Aníbal Luna y Sergio Camaratta y para los “horneros” Horacio Anselmo Braga, Sergio Gustavo González, Miguel Retana y José Luis Auge. Los últimos defendidos por Burlando, quien ahora asume un rol distinto en el debate por el crimen de los rugbiers, ya que actúa como representante del particular damnificado.
En aquel primer juicio por el “caso Cabezas”, el alegato de la Defensa puso el foco en lo que denominaron la “indivisibilidad de la confesión”, ya que los abogados Burlando y Juan Martín Cerolini entendieron que las confesiones de los “horneros” debían ser valoradas en su totalidad, no solo en lo que fuera útil a la acusación.
Los otros fiscales que trabajaron con Castro fueron Luis Felipe De Felito, actual integrante de la Sala 1 de la Cámara de Apelaciones de Dolores (que rechazó cada uno de los planteos presentados por el defensor de los rugbiers, Hugo Tomei, en la causa Báez Sosa), y Eduardo Campos Campos.
La sala del primer piso de los Tribunales de Dolores es la misma en que se desarrollaron ambos debates orales.
Reducción de penas
Tras las ocho condenas a perpetua dictadas en el primer juicio por el crimen de Cabezas, en 2003 el Tribunal de Casación bonaerense redujo las penas impuestas con base en la denominada “ley del 2x1”, entonces vigente, que computaba doble el tiempo en prisión que habían pasado los acusados previo a ser sentenciados.
Fue así que los “horneros”, con excepción de Retana que murió en la cárcel, fueron beneficiados con morigeraciones de la prisión.
En 2007, Braga y Auge violaron las condiciones de prisión domiciliaria y, por orden de la Justicia bonaerense, volvieron a ser detenidos, aunque tiempo después fueron nuevamente excarcelados.
A su vez, en un segundo juicio por el caso, realizado en 2002, fue condenado a reclusión perpetua Alberto “la Liebre” Gómez, comisario de Pinamar, por liberar la zona para que se pudiera consumar el crimen del reportero gráfico.
