Guarino complicó la situación de Thomsen y Luciano Pertossi
La declaración de Juan Pedro Guarino (foto) era una de las más esperadas en el marco del juicio que investiga la muerte de Fernando Báez Sosa. Ayer, el joven que había sido imputado en un primer momento por el crimen, pero luego fue sobreseído, manifestó sentir "dolor" por el ataque de sus amigos al estudiante de Abogacía, pidió perdón a los padres de la víctima y señaló a Máximo Thomsen y Luciano Pertossi como los máximos responsables del crimen.
Por otro lado, Thomsem reconoció durante la tarde de ayer que la zapatilla con rastros de sangre, que se mostró durante el juicio, le pertenecía.
“Habíamos ido de vacaciones a pasarla bien”, expresó y añadió: “Sin embargo, ellos ya se habían peleado anteriores veces”, recordó el testigo sobre el viaje que realizó a Villa Gesell en enero de 2020, a la vez que subrayó los antecedentes violentos de algunos de los integrantes del grupo, a tal punto que "yo había hablado con mi mamá y mi novia que, si volvía a pasar, me iba a volver de las vacaciones".
Cara a cara con Fernando Burlando, abogado que representa a la familia de Fernando, expresó que "no podía creer" lo ocurrido, a la vez que acotó, acerca del crimen por el que están imputados los ocho rugbiers oriundos de Zárate: “Sentí vergüenza, me da mucho dolor”.
¿Qué pasó?
Luego, Guarino repasó lo que ocurrió el día del homicidio de Báez Sosa: "Fuimos a la playa, de ahí volvimos a la casa y nos cambiamos, nos preparamos. Una compañera de colegio me dijo que hacían una previa. Invité a los chicos de la casa, fuimos. Ya habíamos comprado la entrada para Le Brique”.
“Fuimos después de la previa, estaba igual que la noche anterior, muy lleno de gente”, dijo. Una vez adentro, comentó que la situación era "normal" hasta que vio desde las escaleras a Thomsen y Matías Benicelli, dos de los acusados, “pelear con un chico cerca de la barra" y después a los empleados de seguridad retirarlos por la fuerza del local.
Entonces, decidió salir de Le Brique por su cuenta para no quedarse solo. Ya en la calle, contó que vio a Luciano Pertossi -el rugbier que rompió el pacto de silencio- peleando con otro joven e inmediatamente escuchó “gritos” y que ellos se levantaron y se fueron: “Imaginé que iban a pelearse de vuelta y por lo que yo miro, veo a Thomsen y a un chico tirado en el piso que después me entero quién era. Esa persona ya no se movía”.
¿Cómo se enteró del crimen?
Burlando le preguntó a Guarino si tras el incidente había ido a comer al Mc Donalds con el resto de los rugbiers y el chico aseguró que fue con Luciano Pertossi, otro de los imputados, pero que no habló sobre lo que había pasado. Sostuvo que se enteró de que sus amigos estaban acusados de haber matado a una persona cuando ya era "la tarde de ese día" y estaban con los "precintos sentados en un banco" y un policía se los dice.
Guarino dijo que "estoy enojado, no sé si estoy enemistado, pero intenté cortar todo tipo de relación. Los días los tenía que pasar en la cárcel igual, recién pude cortar una vez que salí", afirmó.
También identificó la voz de Lucas Pertossi en el mensaje de voz que dice que Fernando "caducó" y la de Ciro Pertossi en el audio que se escucha “de esto no se cuenta nada a nadie”.
Después, durante la exhibición de distintos videos, el fiscal de juicio Juan Manuel Dávila lo interrogó diciéndole, “¿Este de ahí no era usted?”, señalando a una persona que estaba a metros de donde la víctima era golpeada por los acusados. “No lo recuerdo”, respondió.
Mientras avanzaba la proyección de una de las grabaciones, el funcionario le pidió identificar a los acusados hasta que Guarino sostuvo: “No quiero verlo más, perdón". Hacia el final, el abogado defensor Hugo Tomei le consultó si había oído sobre un plan de los imputados para matar, lo cual negó.
