Violencia hacia la mujer - Pide respuestas a la Justicia
A tres años de la primera denuncia contra su ex, continúa sufriendo agresiones
En 2019 hizo la primera denuncia. El 11 de enero de 2023 la última, hasta ahora. Tiene un botón antipánico que no funciona y no puede vivir tranquila por las agresiones de su exRomina va por la vida con su carpeta roja donde guarda cada papel de la historia judicial que refleja los años de violencia que sufrió de parte de su ex. Le perdió el miedo a él (Roberto V.), pero no encuentra paz hasta que tenga respuestas de las instituciones que deben darla.
Tiene orden de restricción, pero él no las cumple. Tiene botón antipánico, pero no funciona. Ante ese escenario, es que decidió hacer público lo vivido y recurrió a El Diario.
Comienza a hablar de su vida y a cada frase repite un deseo: “No quiero estar en la lista negra de las mujeres muertas”.
Tiene 36 años y dos hijos de 6 y 9 años. El padre de ellos, la violentó durante los 12 años de convivencia; hasta que un día, se animó y lo denunció. Él había intentado ahorcarla con sus manos y ella sabía que así no podía seguir.
La segunda denuncia llegó tiempo después. Él ya había estado preso por ese primer hecho, pero salió de la cárcel más obsesivo y le partió el asiento de una moto en la cara.
“Convivimos 12 años, tuvimos dos hijos y él siempre fue violento, incluso delante de los chicos, que también son víctimas de todo lo que está pasando”, dijo. Se cuestiona por qué toleró tanto, pero valora que supo salir adelante pese a todo.
De gran ayuda fue la terapia a la que accedió gracias al Polo de la Mujer. “Eso me permitió dejar de tenerle miedo”, dijo. Pero no vive un día tranquila.
El último episodio de violencia verbal ocurrió en un club donde sus hijos practican fútbol. “Él fue como loco a agredir al profesor, pero como no sigue la vida de los chicos, se equivocó y agredió a otro miembro del equipo, al que acusaba de no poner en la cancha a uno de los chicos”, dijo.
Esto ocurrió el martes 10 de enero. Era el primer día de práctica del más chiquito, que seguramente no olvidará el momento que les hizo vivir el padre, porque a la agresión contra un entrenador, le siguieron los insultos hacia Romina, que estaba en la cancha porque había ido a buscarlos.
“El tema es que no puedo tener vida, no vivo tranquila, el no cumple la restricción y nadie le hace nada”, dice.
Ese día, frente a la cancha, ella trató de accionar el botón antipánico, pero no funcionó. “Cada dos horas se queda sin batería”, dijo.
Llamó entonces al 911 desde su celular y allí le dijeron que vaya a hacer la denuncia. Eso hizo. Terminó de estampar su firma en la sexta denuncia contra su ex a las tres y media de la madrugada.
Las anteriores tienen que ver con situaciones similares: daño en su casa (le rompió la puerta), insultos y amenazas, daño a la propiedad de amigos y familiares que la visitan y agresiones físicas.
En este camino que recorre, ya cansada, logró hablar con la jueza de Violencia Familiar y ella también le expresó el deseo: “No quiero que me mate”.
Problema extra
Una situación por demás complicada vive Romina y sus hijos porque, cuando estaba viviendo en pareja con el ahora denunciado, accedió a que la mujer que era su suegra viviera en un pequeño departamento edificado al fondo de la casa.
Hoy, según cuenta y según consta en las denuncias presentadas en la Unidad Judicial, sufre un permanente acoso verbal de parte de la madre de su ex.
“No sé a quién recurrir, pero yo no quiero que ella siga viviendo en mi terreno, porque nos hace daño a mí y a mis hijos”, dijo.
Muestra fotos en su celular de alguno de los daños que le atribuye a su exsuegra, pero lo peor, dice, “es que él viene a ver a la madre y lo tengo que soportar yo”.
Respuestas
En este recorrido, que inició en el año 2019, ha tenido algunas respuestas institucionales: el Polo de la Mujer, que la contuvo y contiene y le ofreció tratamiento psicológico; y la Policía, que en la mayoría de los casos se hace presente frente a una agresión. Sin embargo, no puede vivir tranquila. Espera que alguien la escuche y ofrezca alguna seguridad a ella, una trabajadora, madre de dos hijos, que quiere recuperar la paz y la libertad para circular libre por la calle o para estar tranquila en su casa sin que la insulten.
El Polo de la Mujer en Villa María funciona en Ramiro Suárez esquina Independencia. El teléfono fijo es el (0353) – 4619398. Celular de Guardia las 24 horas: (0353) – 154294215 (0351) – 156178793
