Crimen de Báez Sosa:?séptimo debate

Los mensajes entre los ocho acusados fueron los protagonistas de la audiencia

miércoles, 11 de enero de 2023 · 08:30

Los audios y mensajes que los rugbiers se enviaron entre sí y a otros amigos mediante WhatsApp en los instantes posteriores al crimen de Fernando Báez Sosa, en los que hacían referencia a que la víctima “caducó”, que mataron “a uno” y que no había que contarle “nada a nadie” lo hecho frente al boliche “Le Brique” de Villa Gesell el 18 de enero de 2020, fueron los protagonistas de la séptima audiencia del juicio, en la que un funcionario judicial se encargó de reproducirlos junto a varias imágenes.

Si bien toda esta evidencia ya estaba incorporada en la causa, fue el auxiliar de la Fiscalía General de Dolores, Javier Pablo Laborde, a cargo de analizar los teléfonos de los imputados, quien leyó cada uno de los mensajes que simultáneamente eran reproducidos en una pantalla y que fueron seguidos con atención tanto los padres de Fernando como por los acusados.

“Estoy acá cerca donde está el pibe y están todos ahí a los gritos, está la Policía, llamaron a la ambulancia... caducó”, decía el audio que a las 4.55, pocos minutos después del crimen de Fernando, envió el acusado Lucas Pertossi (23) al resto de los imputados mediante el grupo de WhatsApp “Los Boca”, que todos excepto Ayrton Viollaz (23) conformaban.

“Nos peleamos. Ganamos contra unos chetos, los rompimos”, escribió a las 5.08 a un contacto fuera de ese grupo, el rugbier Blas Cinalli (22), quien hasta ahora no había sido mencionado por los testigos que declararon en el juicio.

El mismo imputado fue quien también les manifestó a otros conocidos: “Creo que matamos a uno”, “le dimos murra a uno con el 'perto', lo recargamos a palo, pero mal. Nos vinimos corriendo a la casa”, “nos vamos a la playa. Previa en casa, vienen todas las gatas” y “yo solo quiero tomar vino y fumar flores”, según reprodujo el testigo, quien debió leer esos textos frente a los padres de Fernando, Graciela Sosa y Silvino Báez.

“Dos convulsionaron, uno lo mandamos al hospital, sin signos vitales. Ahora estamos yendo a Mc Donald’s a ver qué pasa”, dijo Cinalli a un contacto, quien le respondió: “Son los demoledores”.

También declararon este martes dos peritos que confirmaron que Fernando tenía una impronta de 6 centímetros por 2 en la parte inferior del maxilar, compatible con la zapatilla de Thomsen, y otra en el cuello, aunque en este caso sin poder precisar si correspondía al mismo golpe y calzado.

Hoy, la octava jornada del juicio incluirá los testimonios de peritos y efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) que intervinieron en la extracción y análisis del material alojado en los celulares.