Condenaron sin atenuantes a Nicolás Altamirano y Sofía Radicci
Perpetua para los dos acusados de matar al médico Mercadal
Radicci y Altamirano fueron condenados por unanimidad por jueces técnicos y un jurado popular, como autores del homicidio agravado de Roberto Mercadal. La pena, la única que prevé para estos casos el Código Penal, es la prisión perpetua“Hay justicia”, dijo por lo bajo una de las nietas de Roberto Mercadal, el médico asesinado en su casa el 6 de noviembre de 2020. Fue cuando escuchó la lectura de la sentencia unánime, que condenó a los dos acusados por homicidio agravado por alevosía y criminis causa (cometer un delito para ocultar otro, en este caso, el robo) en el caso de Nicolás Altamirano y homicidio agravado por criminis causa en el caso de Sofía Radicci. Son delitos que tienen una única pena: prisión perpetua.
La historia del crimen que conmovió a la comunidad de Villa María comenzó cuando la mujer, valiéndose de la relación de amistad que tenía con el médico, fue hasta la casa de Mercadal acompañada de su pareja (Altamirano), con el fin de conseguir dinero para comprar drogas.
En ocho minutos de furia que quedaron registrados en las cámaras del interior de la vivienda de Mercadal, ubicada en el barrio Santa?Ana, se observa que el dueño de casa abre la puerta para recibir a Sofía, a quien esperaba, pero en lugar de ingresar ella, lo hace Nicolás. Con un cuchillo que llevaba consigo, le asesta las primeras puñaladas para reducirlo. Luego, cuando yace boca abajo, lo ata de pies y manos y sigue hiriéndolo con el arma blanca. Fueron 14 puñaladas en total que le causaron la muerte por shock hipovolémico. Robaron una computadora, un celular, un reloj y un cuchillo de colección y salieron juntos del lugar.
Los alegatos
En la jornada de ayer, se escucharon los alegatos del fiscal Francisco Márquez y de los defensores Silvina Muñoz (Altamirano) y Francisco Argañaraz (Radicci).
Márquez hizo hincapié en la responsabilidad de ambos en el hecho, indicando que Altamirano no podría haber entrado a la casa de Mercadal si no fuera por la mujer. Advirtió que todas las acciones demostraban que estaban de acuerdo para cometer el delito y que al finalizar esos minutos de horror, ambos salieron juntos con el botín.
A su turno, Muñoz ejerció una defensa impecable de Altamirano, haciendo consideraciones de la personalidad del joven que a los 11 años comenzó a vivir en la calle y a consumir estupefacientes.
“Nicolás actuó con una violencia inusitada e inexplicable, acorde con una personalidad que no tiene control de los impulsos, como dijeron las pericias”. “No vengo a pedir que lo absuelvan, vengo a pedir una condena justa”, dijo.
La asesora letrada cuestionó la pericia psiquiátrica porque utilizó e “imperdonablemente” incluyó en el reporte, la declaración de Altamirano. “Antes de ser condenados, todos tenemos derechos a ser considerado inocentes y tenemos el derecho a declarar o a no declarar”, puntualizó.
“Ojalá, en lugar de eso, hubiera explicado -la psiquiatra del equipo de peritos de Tribunales- los efectos del consumo de crack”.
Por eso, pidió un cambio de carátula para que, en lugar de homicidio agravado por alevosía, sea homicidio en ocasión de robo, delito por el que el Código Penal prevé una pena de 10 a 25 años.
Después de un breve cuarto intermedio, llegó el turno de?Francisco Argañaraz, quien comenzó objetando algunos puntos del alegato del fiscal. “No es un invento que Sofía es víctima de violencia de género por parte de Altamirano”, planteó. Para ello, repasó el expediente iniciado a mediados del año 2020, por una denuncia de la joven contra su pareja y por la que este fue detenido. Citó a la fiscal que instruyó esa causa, que decidió actuar de oficio, porque la víctima está “en una situación de vulnerabilidad, atrapada en un ciclo de violencia”. En ese punto, Radicci rompía en llanto y se retiró de la sala para volver antes de la sentencia.
Considerando la vulnerabilidad de la mujer, Argañaraz planteó que ella no puede ser juzgada por lo que hizo su pareja.
Remarcó aspectos del video en los que se ve que, con señas, ella recibe órdenes de Nicolás, las que acata.
Pidió para ella una absolución por no haber sido quien le dio muerte al médico y porque, entiende, estaba en el lugar a consecuencia de las amenazas de Altamirano. Subsidiariamente, si no la consideran inocente, pidió que sea condenada por robo “a tres años de prisión en suspenso” o de máxima, a 10 años por homicidio en ocasión de robo.
Después de eso, los jueces técnicos (junto a la presidenta Eve Flores, estuvieron Félix Martínez y Soledad?Dottori) y los miembros del jurado popular se reunieron a deliberar. Luego de tres horas, se leyó el veredicto: por unanimidad, ambos fueron condenados a perpetua.
Pedido de perdón en la “última palabra”
“Pido perdón a los familiares de la víctima, realmente estoy arrepentido, porque me arruiné la vida y porque no tengo derecho a quitársela a nadie”, dijo Nicolás Altamirano cuando lo invitaron a decir lo que se conoce como la “última palabra” antes de la sentencia.
“También pido ayuda para un tratamiento, la necesito”, agregó.
En otro tramo de su declaración pidió que “piensen que me están condenando porque el hecho mío está en un video”, dijo, preguntando qué hubiera pasado si los acusados de otro homicidio (el de Alexander “Nano” Martínez) hubieran quedado filmados. Recordamos que en ese juicio uno de los acusados fue absuelto y el otro condenado a 14 años.
Luego, llegó el turno de la “última palabra” de Sofía Radicci: “Les pido perdón a los familiares y sobre todo a Florencia, porque sabía que era el único vínculo familiar que Roberto tenía. No sé qué más decir, esto me sobrepasa y trato de salir adelante como puedo, estudiando, trabajando para poder estar con mi hijo lo más pronto posible”, dijo.
Un corazón, un recuerdo
Roberto Mercadal era un médico especialista en varias áreas, entre ellas, la Cardiología. Por eso su nieta Florencia lleva tatuado el símbolo de un electrocardiograma que forma un corazón.
“Él era especial, genuino”, dijo en la sala al tener el derecho de la penúltima palabra. “Agradezco al 100% a la gente de Tribunales”, agregó. “Lo único que busco es justicia y se reivindique su memoria”.
