Juicios abreviados en la Cámara del Crimen local

Condenados y libres

Franco Vilamajo y Cristian Ludueña recibieron idéntica pena (tres años de prisión en suspenso), pero por diferentes delitos. El primero, por hechos de violencia de género; el segundo, por narcomenudeo. Ambos recuperaron la libertad
viernes, 30 de septiembre de 2022 · 08:30

Un pintor y un trabajador metalúrgico fueron condenados ayer en los Tribunales de Villa María, en sendos juicios que fueron presididos por la camarista Eve Flores.

Tanto Franco Gaspar Vilamajo (35) como Cristian Roberto Ludueña (47) recibieron penas de tres años de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso) y pudieron recuperar la libertad ni bien concluyeron las audiencias de debate.

Sucede que ambos condenados son convictos primarios, ya que no registraban antecedentes.

En el primer juicio oral, Vilamajo admitió haber cometido una serie de hechos delictivos en el marco de una causa de violencia de género que tuvo como víctima a su expareja.

Tras la confesión, este celoso pintor villamariense, apodado “Chino”, fue declarado autor penalmente responsable de “daño calificado”, “coacción”, “desobediencia a la autoridad reiterada” (cinco hechos, en todos los casos por violar restricciones judiciales), “amenazas” y “lesiones leves”.

Vilamajo había sido detenido el 17 de noviembre del año pasado como consecuencia de una seguidilla de episodios de violencia, que comenzó el 19 de enero del mismo 2021.

Previo al debate, el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, y el abogado defensor, Antonio Custo, habían acordado pedir la pena finalmente impuesta por la magistrada si el acusado confesaba los hechos.

En su veredicto, Flores dispuso que, por el término de la condena impuesta, Vilamajo cumpla una serie de reglas de conducta para poder conservar la libertad. Concretamente, deberá realizar un tratamiento psicológico acorde a su problemática (tendrá que acreditarlo mensualmente en Tribunales), no podrá mantener ningún tipo de contacto con la víctima y denunciante, deberá abstenerse de consumir bebidas alcohólicas o sustancias estupefacientes y, sobre todo, no cometer ningún delito. En cualquiera de los casos, quedará sin efecto la condicionalidad de la pena y volverá a la cárcel.

 

Drogas para vender

En la segunda audiencia, Cristian Ludueña también admitió haber cometido el delito que se le atribuía y por el que estuvo privado de la libertad durante ocho meses.

El trabajador metalúrgico fue detenido el 27 de enero pasado con drogas en su poder, por lo que fue procesado por el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.

En la etapa de alegatos, el fiscal Márquez pidió una pena de cuatro años de prisión, mientras que los codefensores de Ludueña, Mónica Mengo y Daniel Fasola, plantearon la inconstitucionalidad del artículo 5 de la Ley de Estupefacientes Nº 23.737 y solicitaron una sanción de tres años de cárcel, pero de ejecución condicional.

Al dictar sentencia, la jueza hizo lugar al requerimiento de la Defensa y, además, dispuso que el condenado pague una multa de 45 mil pesos y se someta a un tratamiento psicológico acorde a su problemática, que también deberá acreditar ante la Justicia.

Como la pena aplicada es en suspenso, Ludueña pudo recuperar la libertad ni bien concluyó la audiencia en la Cámara del Crimen local.