Cámara del Crimen - Condena de 10 años y ocho meses de prisión por matar a Juan Cruz Díaz
Los dos jóvenes confesaron ser los autores del crimen de Puerto Madero
Fuentes y Schneider admitieron ser los responsables del asesinato ocurrido en el verano de 2020 en la costanera villamariense. Ambos pidieron perdón a la familia de la víctimaLa Justicia de Villa María condenó a 10 años y ocho meses de prisión a Pablo Fernando “Sandunga” Fuentes (el 11 de agosto cumplirá 29 años) y Manuel Francisco “Manuelito” Schneider (el 19 del mismo mes cumplirá 24 años), por el homicidio de Juan Cruz Díaz, un joven que murió a consecuencia del impacto de un balazo en el pecho.
El fatal episodio comenzó a desencadenarse en la tarde del 23 de noviembre de 2020, cuando Schneider increpó a Díaz para que le devolviera las ojotas que, él decía, le había robado. Lo hizo exhibiendo y golpeando el pecho de la víctima con el arma calibre 22 que llevaba consigo.
Más tarde, la “bronca” seguía y hubo una persecución en moto, donde continuaba mostrando el arma en cuestión.
Lo peor llegó a la noche, cuando transcurría un encuentro con jóvenes en la zona de Puerto Madero, en la costanera villamariense. Allí fue cuando “la combinación de los malos hábitos, el alcohol y las drogas”, hicieron que se “naturalizaran conductas irracionales”, como dijo el abogado defensor de uno de los condenados, y se produjo la agresión fatal.
Schneider siguió discutiendo con Díaz y le dio el arma a Fuentes, quien finalmente disparó directo al cuerpo de la víctima, que estaba a un metro de distancia.
Lo que iba a ser una fiesta en la costa, terminó de la peor manera. El joven de apenas 24 años sufrió daños en sus órganos vitales y falleció por un “shock hipovolémico” causado por un balazo.
La investigación preliminar estuvo a cargo de la fiscal Silvia Maldonado y ayer llegaron a juicio los dos acusados, que están en prisión desde el día siguiente de la tragedia.
Schneider fue defendido por el abogado Javier Marcos y Fuentes por los letrados Brian Chiaraviglio y Analía Nicoli.
En el banquillo, Schneider, después de contar que había nacido en Santa Fe, que hace una década, llegó a Villa María a vivir con su padre en el barrio San Martín, que cursó en la Escuela del Trabajo hasta cuarto año del secundario y que por “problemas”, dejó estudiar y comenzó a trabajar como albañil. Después de contar también que desde los 16 o 17 años consume drogas y alcohol, confesó: “Me hago cargo de los hechos y pido perdón a la familia de Díaz”.
Lo mismo hizo Fuentes, quien vive en el barrio San Justo, hizo un año del secundario y por “problemas y por la junta” dejó la escuela. Dijo que consume alcohol los fines de semana y estupefacientes todos los días desde los 16 o 17 años y que trabajaba de pintor. Después de contar una síntesis de su historia, señaló: “Confieso los hechos, estoy arrepentido y pido disculpas a la familia Díaz”.
Con la confesión, el fiscal Francisco Márquez solicitó la pena mínima para el delito de homicidio agravado por el uso de arma y los defensores adhirieron a esa solicitud con un agregado: “Para que la cárcel sea un camino hacia la reinserción, pido a la jueza que ordene un tratamiento psicológico”, señaló Marcos.
La jueza Edith Lezama de Pereyra, quien presidió la audiencia, falló en ese sentido y condenó a 10 años y ocho meses de prisión a los dos jóvenes por el homicidio de Juan Cruz.
Un crimen que comenzó con una disputa por un par de ojotas.
