Cámara del Crimen I - Sentencia a tres años y medio de prisión
Vendía marihuana por “categorías”
Un carnicero de Pozo del Molle fue condenado ayer por tenencia y comercialización de estupefacientes, una causa descubierta casi por “error”La Justicia de Villa María condenó ayer a Luciano Nicolás Crocce (34) a tres años y seis meses de prisión por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
El Colo, tal el apodo de Crocce, confesó los hechos por los que llegó acusado.
“La causa se inició hace ocho meses atrás, en ocasión de que la Policía practicó un allanamiento en Pozo del Molle buscando elementos robados, el que dio resultado negativo para el delito que se investigaba, pero secuestraron estupefacientes”, señaló Javier Marcos, abogado defensor de Crocce.
“Al llegar a juicio, Luciano admitió los hechos y se valora que desde que se encuentra privado de la libertad, ha venido realizando en el sistema penitenciario todos los mecanismos para reinsertarse en la sociedad”, precisó, refiriéndose a que está haciendo un tratamiento psicológico por su problemática y que además, estudia para concluir el secundario.
Al llegar el momento de los alegatos, el fiscal Francisco Márquez, en atención a la confesión del imputado, pidió la pena mínima establecida por la ley para este tipo de delitos, que es de cuatro años.
El defensor solicitó que se declare inconstitucional esa escala penal, porque impone para el narcomenudeo la misma pena mínima que para el narcotráfico, y en consecuencia, solicitó que se condene a su defendido a tres años de prisión de cumplimiento efectivo.
La jueza Edith Lezama de Pereyra, ratificó el criterio del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba, indicando que es inconstitucional la escala penal, y condenó a Crocce, “por la cantidad de estupefacientes secuestrados” -según informó el abogado-, a tres años y seis meses de cárcel, además de solicitar la continuidad del tratamiento psicológico.
Así las cosas, el vecino de Pozo del Molle tendrá que pasar los dos tercios de su condena antes de solicitar la libertad.
“Destaco como positivo que la magistrada imponga la necesidad del tratamiento psicológico como un paso importante para la reinserción una vez que esté en libertad”, dijo Marcos.
Cabe señalar que el procedimiento que llevó a Crocce tras las rejas fue el 12 de noviembre del año pasado, cuando le encontraron plantas de Cannabis Sativa y más de un kilo de cogollos.
Además, de los mensajes del teléfono secuestrado en aquel allanamiento, se expone que la vendía por especies a diferentes precios, dado que a algunas las denominaba “golosas”, a otras “Despink silver river seed” y a unas terceras, las llamaba “Lemon haze”.
