Juicio por mala praxis - Incidentes y testimonios de la defensa en la tercera jornada
Cuestionaron al fiscal Márquez
La abogada que representa a la familia recusó al fiscal, lo que fue rechazado por la jueza. Además, se escucharon dos testimonios de médicos que no concuerdan con las conclusiones de la pericia oficialSe llevó a cabo ayer la tercera jornada del juicio que se sigue contra cinco médicos por “homicidio culposo”, tras la muerte de Lucrecia Ñáñez, la joven de 15 años que ingresó al Hospital Pasteur el 31 de mayo de 2017 y falleció en el mismo lugar el 6 de junio del mismo año, tras dos legrados, una laparotomía exploratoria y una operación en la que le extrajeron el útero.
El comienzo fue sorpresivo, dado que la abogada querellante, Analía Nicoli pidió la recusación del fiscal Francisco Márquez, solicitud que fue rechazada por la jueza Edith Lezama de Pereyra.
Al fundamentar el pedido, la letrada dijo que ponía en tela de juicio “la imparcialidad y falta de objetividad” del funcionario judicial, dado que coincidió más con los criterios de los defensores que con la acusación “que se supone debe sostener”.
Valoró que esa acusación realizada por el fiscal René Bosio “fue avalada por la jueza de Control y la Cámara de Río Tercero”. También llamó la atención acerca del cuestionamiento del fiscal a la pericia oficial. “La jurisprudencia señala que lo que firman los peritos oficiales es vinculante”, afirmó en la sala.
“La familia de Lucrecia me indica que se sintió atacada por el fiscal, cuando debería ser representada por él”, agregó.
Finalmente, dijo que la esposa del funcionario trabaja en el Hospital Pasteur, en el área “donde estuvo una documentación que no fue entregada en los allanamientos, pero que apareció ahora en manos de uno de los imputados”.
Como respuesta, el fiscal rechazó el pedido de recusación por “no estar fundado en la ley”. Agregó que su esposa es una empleada no jerárquica del Pasteur con más de 30 años de labor y que no es parte del conflicto que se dirime en el juicio.
“Lo que hago es buscar la verdad, no estoy haciendo de defensor”, planteó. Y agregó: “El fiscal no es acusador a ultranza”.
Para cerrar, aludió al cuestionamiento por la forma efusiva y en alta voz con la que se dirigía a los peritos oficiales y a la abogada querellante. “Pido disculpas, ahora, seguiré hablando despacito, pero la verdad se va a escuchar igual”, concluyó.
Tras un cuarto intermedio, la jueza, que preside las audiencias, decidió rechazar el pedido de la querella, con costas, y difirió los argumentos de esa decisión para la sentencia.
Testimonios
Tras el incidente, el juicio siguió con normalidad. Testimoniaron dos médicos ginecólogos que participaron de la ampliación de la pericia, realizada unos meses atrás para responder algunos cuestionamientos realizados por los defensores de los médicos acusados.
Las preguntas a los profesionales giraron sobre tres ejes. El primero es el que procura determinar si es correcto no suministrar antibióticos cuando se hace un legrado instrumental, como ocurrió con Lucrecia; el segundo es el que se refiere a la demora en hacer el legrado y el último, el que consulta acerca de la decisión de no extraer el útero cuando “abrieron” el cuerpo de la niña -laparotomía exploratoria- para ver el estado de los órganos.
El primero en comparecer fue Francisco José Crespo Roca, médico ginecólogo y docente universitario.
En su testimonio, el profesional sostuvo la hipótesis de que la muerte de Lucrecia se produjo por una Coagulación Intravascular Diseminada (CID) y no por una infección generalizada, que es lo que sostuvieron los profesionales del Poder Judicial que testimoniaron en la jornada anterior.
Crespo Roca expresó que la CID es una enfermedad que provoca la muerte del 70% de los que la padecen, aunque el médico que se presentó después, dijo que el óbito se da en el 95% de los casos.
Estima que en el caso de Lucrecia, fue el embarazo o la situación de pérdida del bebé lo que originó la enfermedad.
“Los resultados de estos estudios -en referencia a los del laboratorio que fueron aportados en el juicio, porque no habían aparecido durante el allanamiento- descartan en forma definitiva una infección”, dijo en la sala.
Puso en situación a los cirujanos que debían decidir, sin elementos que indicaran que el útero era el foco del problema “extraerlo o no”. “Si practicaban una histerectomía, representaba el cierre definitivo de la capacidad reproductiva de la mujer”, planteó.
También dijo que no observó que hubiera criterios de urgencia para el legrado (que se hizo 36 horas después del primer ingreso de Lucrecia al Hospital).
Finalmente, expresó que como médicos, “siempre queremos triunfar”, pero que, ante enfermedades como la CID, de alto riesgo de muerte, se quedan “con una marca fea, porque no lo logramos. Este fue el caso”, dijo.
Al momento de expresar esa oración, una de las médicas acusadas rompió en llanto.
Luego, fue el turno de Raúl Alfredo Ruiz Córdoba, otro médico ginecólogo que aclaró que no vino a “defender ni atacar a nadie”. “Yo no puedo decir si la muerte de la niña es a causa de una mala praxis, puedo opinar como médico. Los que deciden si hubo mala praxis son los representantes de la Justicia”, dijo en la sala respondiendo a una pregunta del fiscal.
Coincidió con su predecesor en que no había criterio de emergencia para el legrado y que sobre el antibiótico “podían o no hacerlo”, aunque remarcó: “Si -el legrado- es instrumental, sí es obligatorio”. En este punto, cabe señalar que los dos legrados que le hicieron a Lucrecia fueron instrumentales.
“Hay que estar en el quirófano y ponerse en el lugar del cirujano que tiene que tomar la decisión de sacar un útero que no presenta signos” que adviertan de una enfermedad, concluyó.
Cómo sigue
Hoy, a partir de las 9, se escucharán los alegatos de las partes. Seguramente, los abogados defensores Felipe Trucco y Federico Ferrer Vieyra pedirán la absolución de los médicos acusados Cristian Fabián Ferres, Melisa Andrea Méndez, Carla Malvina Beltramo, Eduardo Hugo Buffadossi y Natalia del Valle Godoy. Alegará también la querellante, que representa a la familia de Lucrecia y el fiscal Francisco Márquez. Luego, será la jueza quien decida.
