Ocurrió el sábado y las víctimas fueron contactadas desde un número con característica de San?Francisco
Denunció un “intento de estafa”
La hija de Patricia Pedraza vende alimento balanceado a través de Facebook. Una mujer la contactó para que su marido le compre. Lo que siguió, fue toda una conversación en la que el hombre, al parecer, quiso engañarlas y robarles dineroEl sábado a la siesta, poco antes de las 14.30, una mujer que vende alimento balanceado para perros a través de Facebook recibió un mensaje vía Messenger de otra mujer -que figuraba en su perfil como María Eugenia Echenique-. Echenique le pidió un número de contacto para que su marido, alguien que se llamaría Luciano Serafino y que tendría un criadero de perros, la llame y le compre veinte bolsas de balanceado.
De inmediato, la primera mujer recibió el llamado de Serafino. Charlaron sobre el precio: las veinte bolsas cuestan 34 mil pesos; él intentó que la mujer le hiciera descuento, pero no hubo caso. Luego, tras aceptar el monto, le preguntó si podía hacerle una transferencia bancaria. Ella le dijo que solo recibía efectivo y que, además, no tiene cuenta. Entonces le pidió a su madre, Patricia del Carmen Pedraza, que le preste su cuenta. Ella le dijo que sí y le dio los números de la Clave Bancaria Uniforme (CBU).
Después, Serafino siguió hablando con la hija de Pedraza y le dijo que entrara a la cuenta de la madre. Ella se negó y decidió pasarle el celular a Pedraza, quien contó los detalles de este episodio.
Serafino le confirmó a Pedraza que ya le había hecho la transferencia. Ella, para verificar, ingresó a su home banking: la plata no estaba depositada. Pedraza le sugirió que corroborara y él insistió con que se había realizado correctamente la operación. Ella le pidió que le enviara el comprobante y él solo le aportó un CBU (a nombre de Gabriel Darío Bustos) para que guarde esa cuenta porque tal vez así ingresaría el pago.
Ella intentó en vano, mientras él le decía que conocía a su hermano, de Pedraza Operaciones Inmobiliarias, donde habría comprado un terreno. “Yo me creí todo. Y no era, no conocía a nadie”, sostuvo en diálogo con este medio.
“Señora, me estoy poniendo nervioso, usted me estafó, más vale que me devuelva los 34 mil pesos”, contó Pedraza que le dijo el hombre. Ella, por supuesto, le contestó que no le iba a devolver nada porque en su cuenta no había sido depositado nada. Él le dijo que había una alternativa: que fuera a un Rapipago-Pagofácil y que hiciera un depósito de 50 mil para que se “concretara la transferencia”. Ella volvió a negarse y Serafino le solicitó su número de celular para que le mandara una “clave de acceso para que pudieran entrar desde su home banking y generar un blanqueo de cuenta”.
Pedraza cortó la comunicación. A los cinco minutos, volvieron a llamarla y le dijeron que la denunciarían, que tendría problemas. Cortaron y poco después la llamaron a la hija y, nuevamente, a ella. Esta vez, ambas no atendieron. Sin embargo, Pedraza comenzó a recibir mensajes de un número con característica de San Francisco (3564) entre las 15.56 y las 16.14: “Patricia, vas a ver quien soy”, “Y devolvé la plata o te mato”, “Hdp”. Bloqueó el número y, después, formuló la denuncia en la Comisaría ubicada en calle General Paz, en el centro villamariense. Allí, contó, escuchó el caso de una persona a la que le habían robado cinco millones de pesos.
Por otra parte, durante la mañana de ayer, se acercó al banco para sacarse las dudas sobre lo que le había ocurrido, y desde la entidad le indicaron que si accedían con el código o clave, le robaban todo. En el lugar, comentó, también encontró a “conocidos” que estaban atravesando situaciones similares. “Ahora cambié las claves de acceso. Pero que están por todos lados, están (los estafadores). Y no hay solución”, concluyó.
