Cuando cerraban un boliche en barrio Las Acacias

Siguieron el baile a trompadas

El procedimiento policial ocurrió poco después de las 6 cuando el boliche cerraba sus puertas

Dos sujetos que concurrieron a un boliche fueron trasladados por efectivos de la Patrulla Preventiva por generar disturbios cuando se registraba el cierre de las actividades en el local nocturno.

Los involucrados resultaron ser un joven de 19 años y un hombre de 36, quienes están sindicados como infractores al artículo 80 del Código de Convivencia Ciudadana de Córdoba.

Ambos fueron arrestados a las 6.20 de ayer, cuando se producía el cierre del local bailable situado junto avenida Colón sin número, en barrio Las Acacias.

La Unidad Departamental San Martín informó, al respecto, que la intervención policial se produjo a raíz de que ambos individuos generaron disturbios, razón por la que fueron trasladados a la Alcaidía, donde quedaron a disposición de la Fiscalía de Instrucción del Tercer Turno, a cargo de René Bosio.

 

Robo y tortura

En un impactante hecho de inseguridad, un empresario y su esposa fueron asaltados y golpeados en su vivienda de la localidad balnearia de Pinamar por un grupo de delincuentes que les robó dinero en efectivo.

El hecho ocurrió en una casa donde viven José Alba, vinculado al rubro de la radiodifusión, y su esposa Susana. Los tres delincuentes ingresaron en el inmueble a través del ventiluz de un baño y sorprendieron a la pareja.

Los asaltantes amenazaron al matrimonio con llevarse a la mujer si no les entregaban dinero y los golpearon. El empresario fue torturado y los delincuentes le pusieron una bolsa de consorcio en la cabeza para asfixiarlo y obligarlo a que indique el lugar en el que tenían escondido el dinero.

Según las fuentes, la banda revolvió varios sectores de la casa hasta que sustrajo dinero en efectivo, entre pesos y dólares. Luego de unos minutos de revolver la casa, se encontraron con una suma importante de dinero, al punto que se llevaron 10 mil dólares y 600 mil pesos, informaron fuentes de la investigación.

Alba le dijo a la policía que uno de los delincuentes se quedó fuera de la casa como “campana” y los otros dos fueron los que lo torturaron y amenazaron.