Femicidio de una argentina en Buzios, Brasil
Apareció muerto el sospechoso
El exesposo de la empresaria argentina fue encontrado dos días después de haber emprendido la fuga. La Policía recién lo informó ayer y sostiene que se quitó la vidaEl brutal crimen de Evangelina Mariel Trotta conmocionó a la ciudad brasileña de Buzios el pasado 22 de abril y la noticia llegó rápidamente a nuestro país, ya que se trata de una argentina de 48 años que residía allí desde hacía veinte años y era propietaria de una empresa de alquiler de buggies, un sistema de transporte 4x4 muy utilizado por turistas que visitan la zona.
La mujer era madre de tres hijos de 18, 15 y 13 años y ya en ese momento la Policía buscaba al exesposo de Trotta y padre de los adolescentes, el argentino Diego Fusaro, que había estado con ella en esas horas finales y había escapado de Buzios luego del crimen.
Cerrarían el caso
El caso no ofrecía novedades hasta que ayer la Policía brasileña informó oficialmente que Fusaro “fue hallado muerto en un hotel de la localidad de Guarapari, en el vecino estado de Espirito Santo, con una pistola a su lado en lo que habría sido un suicidio”, lo que cerraría la investigación sobre el caso enmarcándolo de manera definitiva como se sospechó desde el principio, el de otro femicidio.
Lo curioso es que para los investigadores Fusaro se habría quitado la vida el 24 de abril, apenas dos días después de matar a Trotta, y recién este viernes los investigadores brasileros oficializaron el tema.
La familia argentina estaba radicada en Buzios, el tradicional balneario de Estado de Río de Janeiro, desde el año 2002.
Trotta fue hallada apuñalada en su casa, que estaba pegada a su negocio de alquiler de los citados vehículos playeros y que estaba entre las principales de la ciudad en el rubro.
De acuerdo con la reconstrucción policial, Fusaro cometió el femicidio y escapó en el automóvil de su exesposa para alojarse en Guarapari, Espirito Santo, donde utilizó un nombre falso.
Dos días después, los encargados del hotel escucharon un disparo y al abrir la puerta encontraron muerto al argentino, con un revólver caído a su lado.
La muerte quedó caratulada entonces para la Policía de Espirito Santo como “suicidio con arma de fuego”. Y lo que más extrañaba a los observadores del caso es que la noticia recién quede difundida dos semanas después de ese hallazgo.
