Caso Zoe - A pesar del pedido de captura internacional
Cositorto desafía desde la clandestinidad
En una reunión por Zoom, el titular del holding tiró contra todos y salió a tratar de conservar aportantes. Sus líderes en la ciudad están “con bronca” porque quedaron fuera de la costosísima defensa de Miguel PierriDesde la clandestinidad, mientras elude el pedido de captura internacional, el líder de Generación Zoe, Leonardo Cositorto, hizo ayer un Zoom (reunión virtual) con 5 mil personas, en la que desafió “a todos”, horas antes de recibir más denuncias en su contra, como sucederá hoy en el Palacio de Tribunales de Villa María.
El polémico fundador del holding investigado, ante la huida de varios aportantes, buscó fidelizar seguidores y mantuvo su discurso motivador, aunque visiblemente molesto.
“Si piensan que le voy a tener miedo a un juez, no tienen idea con quién se están relacionando”, afirmó. También reconoció que la gente está “sacando plata”?de Zoe.
Mientras tanto, los líderes locales, que también quedaron “en el radar” de la Justicia y tendrán que dar explicaciones ante la fiscal Juliana Companys, quedaron “con bronca”?con Cositorto porque los dejó afuera de la costosísima defensa que lleva adelante el abogado Miguel Angel Pierri, según pudo saber ayer El Diario.
Esta tormenta interna que tiene Zoe -y que Cositorto intenta frenar desde el exterior y por Zoom- promete ser más intensa hoy, cuando la fiscal reciba a otras personas damnificadas que están dispuestas a hacer la denuncia, sumando a las tres existentes.
El perfil del prófugo
En medio del escándalo desatado por el caso Zoe, el DiarioAR, a través de la periodista Victoria De Masi, hizo una suerte de completa biografía de Cositorto y sus sucesivos emprendimientos lucrativos con base en el esfuerzo de los demás.
Aquí algunos extractos de esa destacada publicación:
- “Mamá, no vuelvo salvo que triunfe”. Así se despidió de su madre Leonardo Nelson Cositorto un día de 1991. Tenía 21 años y dejaba atrás un pasado de arquero en Excursionistas, de jugador de hockey sobre césped en el Club Ciudad y de tarjetero para Clearing, una disco de Flores. Pero sobre todo, Leonardo se desprendía de su primer maestro: el padre. De él, un hombre llamado Guillermo, había aprendido el oficio de la venta callejera. “Pierde el primero que baja la vista”, educaba el padre y Leonardo debía sacudirse la timidez que le producía el tartamudeo y la dislexia con la que había nacido cada vez que tocaba el timbre de alguna casa.
Padre e hijo habían pateado, bajo el sol y la lluvia, los barrios de Saavedra, Belgrano y Núñez vendiendo libros puerta a puerta. Leonardo sentía que de su padre ya había aprendido suficiente: mirar sin asustar, sonreír y mostrarse entusiasmado por el producto que ofrecía. El quería trabajar en equipo así que aceptó la propuesta de una editorial de España y partió a Europa. Ese fue el principio.
- Desde que volvió de España, en 1994, y este posible final, Cositorto llegó a armar un ejército de vendedores convocados primero por el desempleo, después por amor a Dios y hasta hace poco por la “libertad económica”. Sacó tropas de jóvenes más o menos bien vestidos que “agotaban territorio” con ollas, relojes, diccionarios, calculadoras, perfumes y cremas y tarjetas de teléfono. Los vendedores salían envalentonados por el discurso del “new world marketing”.
- Elvira, la madre de Cositorto, no tuvo que esperar a que el hijo triunfara en España para volver a verlo. A los ocho meses de haber dejado el país, la llevó a vivir con él a Madrid.
Cositorto ya estaba instalado y regenteaba a varios equipos que vendían libros puerta a puerta. Para 1994, a sus 24 años, regresó a Buenos Aires y compró un edificio ubicado en la Crámer 3226, frente a la cancha de Platense, club del que es hincha. Entonces empezó a reclutar gente para armar su propia red de venta, un enjambre de vendedores que se expandió muy rápido.
-En Crámer funcionaba “Euroamérica”, una empresa que se presentaba como “internacional” pero era, en realidad, una importadora.
En el depósito había calculadoras, agendas, libros infantiles y de cocina, diccionarios. Eran productos traídos de España, India, Brasil y China, o como le gustaba decir a Cositorto, “del extremo Oriente”.
- Con Euroamérica, entre 1995 y 1998, Cositorto abrió unas treinta oficinas en la Ciudad y Buenos Aires. En la central, de la Crámer, llegó a haber 200 vendedores. Una vez terminado el Impacto (educación para vender), seguía la reunión. En ese momento se asignaban los productos a los integrantes de los equipos, que estaban coordinados por un supervisor. El final de la jornada lo marcaba un ritual propuesto por Cositorto: “Tocar campana”. Para generar $50 de ganancia, el vendedor debía colocar en el día 50 calculadoras. Lograrlo lo habilitaba a, claro, tocar una campana y ser aplaudido.
“Tocar campana” significaba un ascenso en la jerarquía. La escala que seguía era supervisor.
- Para ascender en la escala no solo había que tocar campana, sino inscribirse en la Afip. Eso le indicaron a Julio en Euroamérica, con la facilidad de que ellos se encargarían de cubrir los impuestos por él.
- “Yo les di la plata, pero nunca me pagaron los aportes y quedé colgado en la Afip, como muchos otros”, cierra Julio.
- Cositorto, que llegó a tener 3.300 vendedores, quebró en 1998.
- Un año después, fundido, Leonardo Cositorto se inscribió en la carrera de coaching ontológico que ofrecía el Instituto Transformación y Coaching, conocida por sus siglas, ITC. Pero no terminó de cursar porque tenía que pararse. Así que volvió al inicio, a la calle. Compró artículos de cocina, relojes y perfumes para revender. Para principios de los 2000 ya era una cara conocida en el universo de los perfumeros de imitación.
En 2005 logra certificarse en Coaching Ontológico en lo que era el Centro de Entrenamiento de Coach y hoy se llama Centro de Entrenamiento Ontológico Profesional. En el ínterin, dirá Cositorto en una entrevista, “conozco a Jesús y me convierto al cristianismo”. Unos años después, se hará amigo de Omar Morán, pastor del templo Es Tiempo de Dios, ubicado en Ituzaingó. Con Morán suele jugar al golf y ofician ceremonia juntos en Aviva Zoe Iglesia. Pero Cositorto nunca fue avalado por la Iglesia Cristiana como ministro de culto, tal como se presenta.
- El año 2006 marca un nuevo comienzo para Cositorto. Volvió al ruedo con Oportunidad en Red, otro enjambre de vendedores, esta vez de cremas y perfumes. Y rearmó su discurso: tomó del coaching y de la Biblia lo que le servía, y lo reversionó.
- La mayoría de las personas que enviaron su CV?buscaba un primer empleo. En la entrevista les contaban que Oportunidad en Red ubicaría perfumes y cremas en las mejores cadenas de perfumerías de las ciudades en las que lograra instalarse para después abrir sus propios locales.
- “Sonrisa, entusiasmo y contacto visual, esos eran los tres tips de venta con los que teníamos que salir a vender. Debíamos colocar entre 250 y 300 productos por día, y ellos se quedaban con el 20% de la ganancia que generábamos. Desde las 7 de la mañana hasta la noche. Por nuestra cuenta corrían los gastos de transporte y la comida”, dice a elDiarioAR una mujer que integró Oportunidad en Red.
- “Te apretaban si no cumplías los objetivos”, indicó.
- Para 2007, Cositorto logró abrir sucursales en Córdoba, Santa Fe y La Pampa. Y empezó a girar haciendo retiros de coaching para sus vendedores.
- Cositorto reconvirtió la marca y la llamó Ser Oportunidad, una escuela que invitaba a “entrenarse para tener una vida mejor”. Y también se reconstruyó él: empieza a presentarse como coach ontológico y empresario.
- Para 2012 se instaló en Chile contratado por Destander Internacional y ocupó el cargo de director ejecutivo de TenerMas & Nutrir-T, un batido proteico para “combatir la obesidad”. Duró poco, pero no dejó Santiago porque ya había montado otro negocio: Club Auto Premio, que terminó siendo una empresa fantasma.
- De Santiago de Chile viajó a México para promocionar AxPhone... Pedía 90 centavos de dólar por día para acceder a una capacitación de marketing y un producto para vender, esta vez, líneas de teléfono en una dudosa alianza con Movistar.
- Cositorto asegura que llegaron a más de 8 mil usuarios. AxPhone terminó con denuncias. El dirá que fue víctima de un ataque “tenaz” en dos blogs, que la gente desconfió y por eso “cerró la plaza”.
"Entre 4 mil y 200 mil dólares"
El diario Perfil publicó ayer declaraciones de una “profesional” de Villa María que dijo ser damnificada por Generación Zoe. Según el relato, ella puso 4 mil dólares, pero supo de “alguien que aportó 200 mil” de la misma moneda. Y hasta ahora, no lo pudo recuperar.
