Juicios abreviados - Uno por narcomenudeo, otro por delitos contra la propiedad
Penas de tres años en suspenso y libertad para dos villamarienses
Víctor “Delo” Bustos fue condenado por “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”. En otra audiencia, Gustavo Royero fue hallado culpable de 13 hechos delictivos, entre ellos dos robos, cinco hurtos, violaciones de domicilio y encubrimiento(Edición impresa). La camarista Edith Lezama condenó ayer a dos jóvenes villamarienses por diferentes ilícitos y les impuso penas de tres años de prisión de ejecución condicional, lo que les permitió recuperar la libertad ni bien concluyeron las audiencias de debate.
Se trata de Víctor Gabriel Bustos (28) y Gustavo Nahuel Royero (21), quienes confesaron los hechos que se les atribuían (el primero por narcomenudeo y el otro por delitos contra la propiedad) en sendos juicios que se abreviaron en su desarrollo y se realizaron por videoconferencia en el quinto piso de los Tribunales locales.
Ambos convictos son primarios y para poder mantener la libertad deberán cumplir estrictamente una serie de reglas de conducta dispuestas por la magistrada al momento de dictar sentencia.
Además de Lezama, participaron de las deliberaciones el fiscal de Cámara, Francisco Márquez; el abogado Jorge Bustos, que no tiene relación de parentesco con su cliente, y el asesor letrado Diego Julián, quien ejerció como defensor oficial de Royero.
Llevaba cocaína
En el primero de los juicios compareció Víctor Bustos, alias “Delo”, quien fue declarado autor responsable de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y recibió una pena de tres años de prisión en suspenso, multa de 45 mil pesos y las costas del proceso.
Fue detenido en horas de la madrugada del 8 de diciembre de 2021 durante un control de rutina efectuado por personal de la Patrulla Preventiva en la intersección de los bulevares Vélez Sarsfield y Argentino, frente al monumento a los Héroes de Malvinas.
Al requisar el automóvil Ford Fiesta de color rojo en el que circulaba, los uniformados hallaron cocaína en uno de los parasoles, por lo que tuvieron que dar intervención a la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).
En su veredicto, la jueza Lezama hizo lugar a un planteo efectuado por el abogado defensor y declaró inconstitucional la escala penal prevista por el artículo 5 de la Ley de Estupefacientes 23.737, que establece penas de entre cuatro y 15 años de cárcel, y la fijó de tres a 10 años de prisión.
Además, dispuso las siguientes reglas de conducta: Bustos tendrá que fijar domicilio (no se podrá mudar sin previo aviso), concluir sus estudios secundarios, realizar tratamiento psicológico acorde a su problemática adictiva y abstenerse de usar estupefacientes. Tampoco podrá relacionarse con personas consumidoras de drogas o relacionadas con esa actividad ilegal.
Finalmente, la magistrada ordenó el decomiso de la droga secuestrada en la causa, de la suma de 1.520 pesos y de un celular Samsung (que estaban en poder de Bustos), y poner todo a disposición del Tribunal Superior de Justicia de la Provincia de Córdoba.
Numerosos delitos
En el segundo juicio de la jornada, Gustavo Royero fue declarado autor responsable de “robo reiterado” (dos hechos), “violación de domicilio reiterada” (dos), “hurto reiterado” (cuatro), “hurto en grado de tentativa”, “hurto calificado”, “encubrimiento” y “violación de las medidas para evitar la propagación de una epidemia reiterada” (dos hechos).
Siete de esos hechos delictivos fueron cometidos durante el transcurso del año 2019, más precisamente los días 16 de febrero, 27 de marzo, 9 de abril, 25 de julio, 26 de julio, 16 de septiembre y 26 de octubre; otros tres en el año 2020, los días 6 de abril, 11 de mayo y 25 de junio, y el último el 11 de febrero de 2021, cuando fue arrestado por la Policía.
Royero, quien al momento de ser detenido se ganaba la vida como vendedor ambulante, recibió una condena de tres años de prisión en suspenso y, además de tener que pagar las costas del proceso, deberá cumplir las siguientes reglas de conducta: fijar domicilio, abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes y completar los estudios secundarios.
