Juicio abreviado

Condenaron a una banda que estafaba usuarios de plataformas de venta online

El cabecilla de la asociación ilícita fue condenado a cinco años de prisión. Además, se decomisaron computadores, celulares, televisores y casi dos millones de pesos
domingo, 25 de diciembre de 2022 · 19:40

El Juzgado de Control, Niñez, Juventud, Penal Juvenil, Violencia Familia y Faltas de Laboulaye condenó a los integrantes de una banda dedicada a estafar a usuarios de plataformas de comercio electrónico tales como OLX o Mercado Libre. Los imputados confesaron su responsabilidad en los hechos en el marco de un juicio abreviado inicial.

De esta manera, el juez Sebastián Moro condenó a Gabriel Ricardo Martínez a cinco años de prisión de ejecución efectiva como responsable de asociación ilícita en carácter de organizador y coautor de estafas reiteradas. El resto de los integrantes de la banda fueron condenados a tres años de prisión condicional, con la excepción del imputado Nicolás Natanael Pérez -tres años de prisión de ejecución efectiva y multa de $20.000- y Tomás Elías Astudillo -multa de $10.000-.

El magistrado también ordenó el decomiso de los elementos utilizados para cometer el delito que incluyen un automóvil Volkswagen Bora, computadoras portátiles, teléfonos celulares, televisores, entre otros artículos. También se decomisó dinero en efectivo (dólares y pesos argentinos) por un valor aproximado de 1.880.000 pesos.

Según pudo establecer la investigación, los acusados establecían contactos con los vendedores y simulaban interés en la compra del producto. Por tal motivo, solicitaban al mismo un número de CBU para poder efectuar el pago mediante transferencia bancaria.

Con esos datos y otros más que obtenían a partir de esa información, gestionaban créditos en entidades financieras a través de páginas de internet tales como Wenance SA, Créditos del Río SA y Posta Cred, sin consentimiento del titular de la cuenta.

El dinero era depositado en la cuenta a nombre del vendedor del producto, por lo que los imputados se ponían nuevamente en contacto y le manifestaban que, por equivocación, le habían depositado una suma mayor a la convenida para la compra del producto.

Entonces, le solicitaban la devolución del dinero, proporcionándole un número de CBU. Una vez que el dinero era transferido a cuentas controladas por los imputados se extraía el efectivo y lo repartían entre los miembros de la organización.