Juicio abreviado - Cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo

Condenado por tener y distribuir fotos y videos de niños abusados

Se trata de Fabián Molaro, un santafesino domiciliado en Villa María que utilizaba WhatsApp, Telegram y otras redes sociales para difundir las imágenes. Fue detenido en una vivienda de barrio San Martín, donde se secuestró abundante material probatorio
miércoles, 14 de diciembre de 2022 · 08:59

A pedido de la Fiscalía y de la Defensa, luego de un acuerdo previo entre las partes, el juez Félix Martínez le impuso ayer una condena de cuatro años de prisión efectiva a un plomero local que difundía videos y fotografías de niños y niñas abusados sexualmente.

La pena recayó en Fabián José Molaro (31), quien fue declarado autor responsable de “tenencia y distribución de imágenes de abuso sexual infantil”, un delito que es legislado por el artículo 128 del Código Penal de la Nación y castigado con hasta ocho años de prisión.

Molaro, un convicto primario nacido en Santa Fe el 16 de enero de 1991, pero con último domicilio en barrio San Martín de Villa María, confesó los hechos que se le atribuían y posibilitó que el juicio se llevara a cabo bajo la modalidad de trámite abreviado, con lo cual se omitió la recepción de testimonios en la sala ubicada en el quinto piso de Tribunales.

A poco de iniciada la audiencia, que se realizó a puertas cerradas (por tratarse de una causa de instancia privada) y por videoconferencia, el acusado admitió su culpabilidad, por lo que luego de incorporarse toda la prueba “por lectura”, se pasó directamente a la etapa de alegatos.

En esa instancia, tanto el fiscal Francisco Márquez como la abogada defensora Florencia Vottero coincidieron en solicitar la sanción penal que habían acordado, previo al comienzo del debate oral, si Molaro (tal como ocurrió luego) reconocía los hechos registrados entre el 12 de octubre y el miércoles 10 noviembre de 2021.

En dicho período, este sujeto que se ganaba la vida realizando tareas de plomería, almacenó en una computadora gran cantidad de imágenes, tanto en videos como fotográficas, de menores de edad (niños y niñas) que eran abusados sexualmente, para luego distribuirlas a través de aplicaciones como WhatsApp y Telegram, y distintas redes sociales.

 

Desde Estados Unidos

El caso salió a la luz gracias a un reporte internacional difundido por el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés), con sede en los Estados Unidos, que detectó las maniobras ilegales desplegadas desde una vivienda local.

A través de la comunicación de sus equipos técnicos, el “National Center for Missing and Exploited Children” alertó que en un domicilio ubicado en calle Monteagudo 128, en barrio San Martín, operaba un centro de almacenamiento y tráfico de imágenes con contenido sexual de menores que se estaban distribuyendo a través de Internet, por lo que las autoridades argentinas anoticiaron del hecho a la fiscal Juliana Companys para que desbaratara el accionar delictivo.

Una vez receptada la alarma, comenzó a trabajar la Sección Cibercrimen de la Policía Judicial, desde donde se logró individualizar al autor del delito.

Efectivos de dicho organismo, en forma conjunta con la División Investigaciones de la Unidad Departamental General San Martín, fueron quienes realizaron la requisa de la vivienda y posterior detención de Molaro, que se concretó el 10 noviembre del año pasado.