Tragedia en la autovía que une Río Tercero y Almafuerte
Murió un hombre al ser arrollado por un auto que manejaba un vecino ebrio
Una vez más, un conductor alcoholizado provocó una tragedia. En este caso, en la autovía que une Río Tercero con Almafuerte, donde causó la muerte de un vecino de 40 años que circulaba en motoUn motociclista de 40 años, domiciliado en barrio Parque Monte Grande, en Río Tercero, perdió la vida tras ser colisionado por un auto durante la madrugada de ayer, en la autovía Eduardo César Angeloz, que une esa ciudad con Almafuerte, informó la Unidad Departamental Tercero Arriba.
El siniestro se produjo alrededor de las 4.30 a la altura del ingreso a Cantera Mercadal, esto es a la mitad de distancia entre ambas ciudades, y el cuerpo del infortunado motociclista estuvo tendido sobre el pavimento durante más de tres horas.
Según el reporte policial emitido desde la Comisaría de Almafuerte, ambos vehículos circulaban en sentido este-oeste cuando, por causas a establecer, un BMW, modelo 1181, blanco, conducido por un hombre de 36 años, residente en Río Tercero, colisionó la parte posterior de una moto Yamaha YBR 125, en la que se trasladaba la persona que falleció.
El conductor de la moto, agregó el informe policial, perdió la vida de manera instantánea en el lugar. Por las características del hecho, se procedió a la inmediata aprehensión del conductor del rodado mayor, quien se encontraba en estado de elevada ebriedad -de acuerdo al registro del test de alcoholemia que se le realizó-, el cual permanecerá alojado en dependencia policial a disposición del magistrado interviniente.
Además de la Policía, trabajó en el lugar personal de Bomberos Voluntarios de Almafuerte.
Niño grave
Por otro lado, una múltiple colisión ocurrida en el sur de la ciudad de Río Cuarto provocó heridas graves a un niño de 9 años, por lo que fue llevado de urgencia al Hospital Regional de esa ciudad y luego fue derivado al Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba.
El episodio se produjo poco antes de la medianoche del sábado pasado en Laprida 1600, cuando un Fiat Palio, al servicio de una empresa de remises y conducido por un hombre de 58 años, ocasionó un choque en cadena.
El auto de alquiler impactó primero contra un Renault 11, que a su vez embistió una pick-up Toyota Hilux, vehículos que estaban estacionados sin ocupantes. El menor viajaba en el Fiat Palio.
Desamparo policial
Silvina, de 60 años, y su nieta, de 10, vivieron una noche de terror después de que un auto las chocara camino a Anisacate. Tras el impacto, el conductor del vehículo huyó y, cuando pidieron ayuda a la Policía, se la negaron porque “no era su jurisdicción”.
Para colmo, luego de ocurrido el choque, la abuela y la nieta sufrieron un asalto perpetrado por delincuentes que también lograron escapar.
Ambas regresaban en su auto a Anisacate cuando, a la altura del kilómetro 30 de la ruta 5, un vehículo que salía zigzagueando de una fiesta privada, las chocó. Como consecuencia, dieron varios tumbos sobre carretera, aunque afortunadamente no sufrieron heridas graves.
El abogado de las víctimas, Carlos Nayi, precisó que el conductor habría estado alcoholizado y que manejaba a gran velocidad. Fue en esas condiciones que embistió en un costado el auto de la mujer, que acabó dando varios tumbos.
Tras el accidente, la mujer denunció que personal policial se acercó por el lugar, pero alegó estar fuera de su jurisdicción, se retiró y las dejó sin asistencia.
En tanto, “sobre llovido, mojado”, dado que otros sujetos que salían de la fiesta rapiñaron distintas pertenencias del auto accidentado y escaparon.
Nayi precisó que se comunicó con el fiscal Alejandro Peralta Otonello, de Alta Gracia, para brindarle esta información y destacó que, además de identificar al automovilista que embistió a la mujer, es preciso indagar sobre la “responsabilidad penal y administrativa de la Policía de Córdoba”.
