Deán Funes, en vilo - Medio centenar de efectivos rodearon la vivienda

Ebrio, se atrincheró durante más de 10 horas e hirió a un comisario

Portando una escopeta, el agresor llegó a la casa de su madre a las 6 de la mañana y enfrentó a la Policía hasta cerca de las 16.30. Disparó en contra de los uniformados varias veces, se paseó entre los patrulleros y lesionó al jefe de la Departamental Ischilín
domingo, 13 de noviembre de 2022 · 08:36

Luego de poco más de 10 horas de extrema tensión, efectivos policiales del Equipo de Tácticas Especiales Recomendable (ETER) lograron reducir a un hombre de 30 años que estuvo atrincherado en la casa de su madre, en la localidad de Deán Funes.

Los incidentes comenzaron alrededor de las 6 de la mañana de ayer, cuando el iracundo sujeto, en estado de ebriedad y con actitud claramente agresiva, llegó a la vivienda de su progenitora, ubicada en avenida las esquina de Maipú y calle C, en el barrio La Feria, ante lo cual la mujer llamó a la Policía para alertar lo que estaba sucediendo.

Al llegar los primeros uniformados, el hombre abrió fuego con una escopeta, mientras adentro de la casa permanecían su madre y uno de sus hijos, a quienes tomó como rehenes.

Con el correr de las primeras horas de la mañana se hicieron presentes en el lugar la fiscal Fabiana Pochettino y el director general de Departamentales Norte, Marcos Derfler, mientras que a la siesta arribó la mismísima jefa de la Policía de la Provincia de Córdoba, Liliana Zárate Belletti.

Alrededor de las 8, el agresor liberó a la mujer y al niño. Poco después, medio centenar de efectivos se concentraron alrededor del inmueble, algunos de los cuales se desplegaron en diversos ángulos del sector. El barrio tiene calles de tierra, está rodeado de terrenos baldíos, algunas casas, un potrero y otras propiedades en construcción.

Sobre el filo de las 9, el jefe del grupo de elite ETER pidió que se retiraran el titular de la Unidad Departamental Ischilín, comisario mayor Gustavo Vergara, y los negociadores que estaban tratando de convencer al sujeto para que depusiera su actitud. Incluso, comenzó a pasearse armado entre los patrulleros que inicialmente habían llegado a la vivienda. Sin embargo, todo empeoró, porque el sujeto abrió fuego nuevamente.

Producto de la ráfaga, Vergara recibió dos perdigonadas: una impactó en el hombro derecho (le realizaron tres puntos de sutura) y la otra en su mano del mismo lado (en este caso, el proyectil le ocasionó una fractura). El jefe policial fue trasladado al Hospital Ernesto Romagosa, donde lo intervinieron quirúrgicamente y le dieron el alta, horas más tarde.

Finalmente, cerca de las 16.30, la fuerza de seguridad informó que los agentes del ETER ingresaron y redujeron al agresor, quien quedó a disposición de la Justicia. Las autoridades no dieron a conocer la identidad del irascible individuo ni el motivo del ataque. Tampoco se informó si cuenta con antecedentes.

En principio se cree que solo estaba alcoholizado, aunque todavía debe establecerse aún, si actuó bajo la influencia de alguna sustancia o si padece algún tipo de trastorno emocional.