Ardió la cúpula de la costanera, en los altos del Club Central Argentino
Otra vez fuego y destrucción
Como hace 38 años, cuando un voraz incendio devastó la mítica confitería bailable “Kabranca”, un siniestro de grandes proporciones redujo a escombros humeantes buena parte del local donde funcionaba el espacio gastronómico “Felissa”
Luego de exactamente 38 años, cuatro meses y 20 días, el icónico salón ubicado en los altos del Club Deportivo Central Argentino, donde desde diciembre del año pasado estaba funcionando el espacio gastronómico “Felissa”, fue nuevamente arrasado por el fuego y la memoria activó viejos recuerdos del siniestro que “devoró” las instalaciones del ya desaparecido boliche bailable “Kabranca”.
Entre la madrugada del martes 19 de junio de 1984 y la tarde del jueves 10 de noviembre de 2022 pasaron larguísimos 14.023 días. No obstante, casi todos los habitantes de la ciudad parecieron revivir aquel voraz incendio que destruyó el local nocturno inaugurado a fines de 1980.
A las 16.50 de la víspera, la sirena mayor del Cuerpo de Bomberos Voluntarios sonó tres veces y puso en alerta a la comunidad. Sin embargo, la noticia de que “se está incendiando otra vez el local donde estuvo Kabranca” ya había corrido como reguero de pólvora gracias a las fotos y videos que se viralizaron a través de WhatsApp.
Bomberos en acción
La información objetiva del incendio, proporcionada desde la Guardia de la institución de calle General Paz, indica lo siguiente.
A las 16.25 salieron del Cuartel una autobomba pesada de ataque, una unidad de abastecimiento y otra de rescate, con un total de 13 servidores públicos, mientras que 25 minutos más tarde hicieron lo propio otros 17 bomberos a bordo de dos ambulancias, un segundo camión para abastecimiento y la Unidad Nº 22, equipada con una escalera mecánica de 46 metros.
En resumen, medio centenar de efectivos, en siete unidades, arribaron a intersección de Bruno Ceballos y Naciones Unidas y trabajaron hasta casi las 19 para extinguir las llamas.
El fuego destruyó el sector donde funcionaba la cocina de “Felissa” (el rectángulo situado en la esquina) y causó importantes daños al resto del salón (el sector de la cúpula). Por el momento, se desconocen las causas que provocaron el incendio.
Otros detalles
Los bomberos debieron trabajar arduamente para extinguir las llamas y controlar el incendio, que en principio causó importantes daños en buena parte del local gastronómico, propiedad de Rosana Agüero y su esposo Alexis Demarchi, aunque todavía no fueron cuantificadas las pérdidas.
En tanto, las instalaciones ubicadas en la planta baja, donde funcionan el gimnasio Central Gym y el Centro de Kinesiología y Fisioterapia Deportiva Cuba-Accastello, quedaron momentáneamente cerradas por cuestiones de prevención, al menos hasta que las autoridades municipales determinen si el incendio generó algún daño en la estructura edilicia.
