Cámara del Crimen de Villa María
Joven condenado por intento de homicidio
Rodrigo Balmaceda fue condenado ayer a siete años y dos meses de prisión por intentar matar a un vecino en el barrio Botta. La víctima recibió el impacto de dos disparosUna discusión por $5.000 y una bolsa de mercadería, terminó con dos impactos de bala en el cuerpo de Dustin Bertolino.
El hecho, que fue juzgado ayer en la Cámara del Crimen de Villa María, ocurrió el 2 de mayo del año pasado en la esquina de Ramiro Suárez e Intendente Reyno, barrio Botta, donde Rodrigo Balmaceda, -el acusado y ahora condenado-, se hizo presente conduciendo un Fiat Duna blanco.
Tras un intercambio verbal, “Rodriguito”, tal el apodo de Balmaceda, sacó un arma de fuego y le descerrajó los dos disparos a Bertolino, que estaba parado a dos metros de distancia del vehículo, para luego huir del lugar.
El joven herido fue asistido en el Hospital Pasteur, donde lo intervinieron quirúrgicamente.
Sobre los motivos que causaron el enfrentamiento, hay al menos dos versiones: la víctima aseguró que no conocía a su agresor; pero el acusado habló sobre otra historia. Dijo que como ambos tienen familiares en la cárcel, ese día le había dado dinero y una bolsa con mercadería para que, en la visita a la cárcel que iba a hacer Bertolino, le llevara esos elementos a los familiares de Balmaceda.
Como el dinero y la mercadería nunca estuvieron en las manos de los destinatarios, Balmaceda salió a buscar a Bertolino. “Devolveme las cosas”, le gritó.
La acusación basada en los testimonios y otras pruebas, como los elementos fílmicos que registraron ese momento, indica que lo real es que Balmaceda le disparó a corta distancia al joven que estaba parado a dos metros del vehículo.
Por ello es que está detenido desde el 5 de mayo de 2021, acusado de “homicidio agravado por el uso de arma, en grado de tentativa”.
Lo que se discutió ayer en el juicio es si lo quiso matar o no.
En la audiencia, el fiscal Francisco Márquez avaló la acusación, indicando que la víctima se salvó gracias a los médicos del Pasteur y solicitó la pena mínima para ese delito, que es de siete años y dos meses.
Por su parte, la abogada de Balmaceda, Florencia Vottero, analizó el caso y sostuvo que no hay pruebas que demuestren que hubo intención de matar, por lo que pidió que se cambiara la carátula a “lesiones graves agravadas por el uso de arma de fuego”. Pidió además una pena de tres años de prisión de complimiento condicional, solicitando también que se le imponga la obligatoriedad de un tratamiento psicológico y la realización de estudios secundarios con el fin de facilitar su resocialización.
Al concedérsele la última palabra al acusado, quien compareció por videoconferencia desde la cárcel, dijo que “nunca tuve intención de matar”.
Tras un breve cuarto intermedio, la magistrada que presidió la audiencia, Edith Lezama de Pereyra, dio su sentencia: fue intento de homicidio y condenó al acusado a siete años y dos meses de prisión de cumplimiento efectivo.
