Cámara del?Crimen - El hecho ocurrió el año pasado en barrio Las Acacias

Abrumado por la prueba, terminó confesando que violó a una menor

Se trata de Cristian “Pompi” Mercado, quien admitió haber abusado sexualmente a una vecinita y recibió una condena de ocho años de prisión. En otro juicio, de trámite abreviado, le impusieron tres años de cárcel en suspenso a Armando Peralta
miércoles, 29 de septiembre de 2021 · 08:02

Las declaraciones de dos testigos y otras pruebas colectadas durante la instrucción de la causa acorralaron al villamariense Cristian Gabriel Mercado (26), quien terminó confesando haber violado a una menor de 7 años en su casa de barrio Las Acacias.

Mercado, alias “Pompi”, admitió el hecho por el que fue detenido el 30 de mayo de 2020 y recibió una pena de ocho años de prisión de cumplimiento efectivo tras ser declarado autor penalmente responsable de “abuso sexual con acceso carnal, agravado por la convivencia”.

En rigor de verdad, la niña no vivía con el condenado ni pertenece a su grupo familiar, pero sus domicilios comparten un patio común, situación que facilitó el accionar delictivo del depredador sexual, que se produjo en una fecha no precisada con exactitud, pero comprendida entre mediados de abril y mediados de mayo del año pasado.

Así lo pudo establecer el fiscal que instruyó la causa, René Bosio, quien ordenó el arresto de Mercado poco después de que la madre de la criatura radicara la denuncia en sede policial. Sin embargo, fue una amiga de la mujer quien se enteró por boca de la niña lo que le había pasado.

Sin escapatoria

Justamente, los testimonios de la mamá de la víctima y de su amiga fueron tan contundentes durante la audiencia de la víspera que, sumados al resto de la prueba obrante en el expediente, terminaron por desarticular la postura exculpatoria del sujeto.

Esa situación fue advertida por el abogado Daniel Volpe, quien se vio obligado a recomendarle a su cliente que la única opción que tenía era la de confesar el hecho, ya que de otro modo la pena podría ser mucho más severa.

Abrumado por la prueba, Mercado se rindió y terminó admitiendo el abuso.

Poco después, en la ronda de alegatos, el fiscal Francisco Márquez solicitó una condena de ocho años de prisión (el mínimo establecido por la legislación para el delito antes mencionado), argumentando que se trataba de un convicto primario que, además, había reconocido su culpabilidad en el hecho.

A su turno, el defensor adhirió al pedido del acusador público, por lo que finalmente fue esa la sanción aplicada por el juez Félix Martínez.

Cabe señalar que el juicio oral se realizó desde las 13 y hasta pasadas las 15.30 en el recinto que la Cámara del Crimen de Villa María posee en el quinto piso de los Tribunales de calle General Paz, aunque Mercado compareció por videoconferencia desde la cárcel de barrio Belgrano, donde continuará alojado hasta cumplir íntegramente la pena impuesta.

Al respecto, el artículo 14 del Código Penal de la Nación, en su inciso 2º, establece que “la libertad condicional no se concederá cuando la pena fuera por delitos contra la integridad sexual”. Por lo tanto, estará en la cárcel hasta el 30 de mayo de 2028, día en el que completará los ocho años de prisión.

Con respecto a sus datos personales, cabe señalar que Mercado nació en Villa María el 23 de marzo de 1995 y al momento de ser detenido estaba domiciliado en barrio Las Acacias y se ganaba la vida fabricando piletas de natación.

 

Condena y libertad

En otro juicio realizado ayer en la Cámara del Crimen local, el juez Martínez le impuso una condena de tres años de prisión de ejecución condicional (es decir, en suspenso) a Armando Eliseo Peralta (48) y dispuso su inmediata libertad, luego de hallarlo culpable de dos hechos de violencia familiar en perjuicio de su exesposa.

Nacido en la ciudad de Córdoba el 7 de agosto de 1973, pero con último domicilio en la zona rural de Pozo del Molle (entre esa localidad y Carrilobo), Peralta fue declarado autor responsable de los delitos de “daño” y “amenazas”, cometidos el pasado 7 de junio en Pozo del Molle.

Ese día, el condenado viajó hasta aquella localidad y fue a la casa donde vive la mujer junto a las dos hijas del matrimonio y a viva voz le reclamó a su ex que lo dejara ver a las nenas. Pero como ella no le abrió la puerta, él le dio una patada que le ocasionó una rotura menor. No conforme con eso, poco después le envió un mensaje de WhatsApp en el que la insultó y la amenazó de muerte.

Atemorizada por las intimidaciones, la víctima radicó la denuncia policial y pocas horas después la Justicia dispuso la detención de Peralta, quien fue arrestado en el campo donde vive y trabaja realizando tareas de mantenimiento de maquinarias agrícolas.

Previo al inicio del debate, el fiscal Márquez y el abogado defensor, Roberto Javier Marcos, habían arribado a un acuerdo para pedir la pena finalmente impuesta por el magistrado si Peralta confesaba los hechos, tal como ocurrió apenas empezó la audiencia. Por esa razón, el juicio se abrevió.

En su veredicto, además de ordenar la libertad de Peralta (quien no tenía antecedentes de ninguna índole), el juez Martínez fijó una serie de reglas de conducta que deberá cumplir a rajatabla si quiere mantener la libertad: realizar tratamiento psicológico para evitar reacciones impulsivas como las que lo llevaron a delinquir y, fundamentalmente, no acercarse ni mantener contacto alguno con la víctima, al menos hasta que la Justicia disponga lo contrario.

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