Absueltos de culpa y cargo - Hasta la familia de la víctima cuestionó la investigación policial
Presos desde 2017 y eran inocentes
Dos hombres que estuvieron detenidos más de cuatro años y medio por el crimen de una docente, asesinada de un balazo en la cabeza durante un intento de robo cometido en 2017 en la localidad bonaerense de Haedo, fueron absueltos tras un juicio oral luego de que la Fiscalía considerara que no habían tenido ninguna relación con el hecho, informaron fuentes judiciales.
Tras la decisión del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Morón, los defensores y hasta la propia familia de la víctima cuestionaron la investigación policial realizada tras el crimen de Sandra Judith Viviano (52), al punto que consideraron que los imputados ni siquiera estuvieron en el lugar de los hechos.
El veredicto benefició a Luciano Leguizamón (24) y a Walter Leivas (38), quienes habían llegado presos al debate por el delito de “homicidio calificado por críminis causa”, que tiene como única pena la prisión perpetua.
Los jueces Claudio Chaminade, Mariana Maldonado y Juan Carlos Uboldi ordenaron la inmediata libertad de los imputados, quienes hasta el momento del crimen no tenían antecedentes.
En tanto, el fiscal Alejandro Varela, durante su alegato, determinó que Leguizamón y Leivas no habían tenido nada que ver con el asesinato. Además, solicitó que se abra una investigación por presunta “falsedad ideológica”, ya que en dos actas del expediente no coincidían las firmas con las originales de los testigos; por los “apremios ilegales”, que denunció Leguizamón, y por “incumplimiento de los deberes de funcionario público” de algunos efectivos.
“Decir que la investigación fue pésima es poco; no quedaban dudas que la acción policial, en esta causa, fue muy mala”, aseguró a la agencia Télam el abogado Fernando Cabrera, defensor del mayor de los involucrados.
Por su parte, la letrada María Inés Terrizzano, representante de la familia Viviano, dijo que “hubo mucha prueba tecnológica, muchas cámaras, cruces de llamadas y se pudo determinar que ni Leivas ni Leguizamón estuvieron ahí”.
El crimen de la mujer fue cometido alrededor de la 1.30 de la madrugada del sábado 18 de febrero de 2017.
Viviano, una docente de hipoacúsicos, viuda y madre de tres hijos, llegaba a su domicilio con el menor de ellos, de 16 años, en su Renault Duster, cuando fueron sorprendidos por cinco delincuentes que llegaron en un Citroën C3 negro, del cual dos descendieron armados.
La profesora mantuvo un forcejeo con uno de los asaltantes, quien le efectuó un disparo en la nuca y le provocó la muerte en forma instantánea.
