Villa María - Los hechos ocurrieron entre 2017 y enero de 2020 en barrio Palermo
Condenaron a exagente municipal que violó a una nena de su entorno
Se trata de Eduardo “Tato” Ramos, quien recibió una pena de 12 años de cárcel, aunque por el momento se encuentra con prisión domiciliaria a raíz de los problemas de salud que padece. La víctima tenía entre 6 y 8 años cuando fue sometida sexualmente
El camarista Félix Martínez le impuso ayer una condena de 12 años de prisión a Eduardo Antonio Ramos (66), un exagente municipal que abusó de una niña de su entorno familiar indirecto durante aproximadamente tres años, en una vivienda de barrio Palermo de esta ciudad.
La pena impuesta fue la que habían solicitado la Fiscalía y la Querella al momento de pronunciar sus alegatos, en el marco de una audiencia de debate realizada a puertas cerradas en la Cámara del Crimen local.
A diferencia de todos los juicios que se llevaron a cabo durante la pandemia, Ramos estuvo presente en el recinto ubicado en el quinto piso de Tribunales, ya que desde mediados de mayo se encuentra con prisión domiciliaria porque sufre hipertensión arterial, EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), Parkinson, arritmia, insuficiencia venosa en miembros inferiores, obesidad mórbida y dislipemia.
Seguirá en su casa
De todos modos, los serios problemas de salud que padece no le impidieron llegar por sus propios medios hasta el edificio de calle General Paz, del cual se retiró con la sanción impuesta sobre sus espaldas cuando concluyó el juicio, aunque por el momento continuará “encerrado” en su domicilio.
Sobre el particular, la abogada querellante Laura Pedernera, quien junto a su colega Juan Manuel Poncio representó legalmente a la mamá de la víctima, solicito que se designe una junta médica interdisciplinaria para que se evalúe el estado de salud de Ramos para saber si está en condiciones, o no, de purgar la condena en el Establecimiento Penitenciario Nº 5.
Por lo pronto, el disoluto individuo continuará cumpliendo prisión domiciliaria en su casa de barrio Palermo, de la cual no puede salir. Sin embargo, desde que está nuevamente alojado allí, no se le colocó una tobillera electrónica que permita monitorear sus movimientos.
Negó los hechos
A poco de comenzada la audiencia de debate y tras la lectura de la acusación, Ramos compareció brevemente en la sala, aunque se remitió a lo que había declarado durante la instrucción de la causa, que estuvo a cargo del fiscal del Tercer Turno, René Bosio.
En esa instancia procesal, el exempleado de la Municipalidad de Villa María, quien trabajó en Seguridad Ciudadana hasta que se jubiló, negó los hechos que se le atribuían, cometidos en fechas no precisadas con exactitud, pero comprendidas entre los años 2017, 2018, 2019 y hasta los primeros días de enero de 2020, cuando fue detenido por orden de Bosio.
De acuerdo con la pieza acusatoria, que en la víspera quedó confirmada con la sentencia condenatoria del juez Martínez, Ramos sometió sexualmente a la criatura una indeterminada cantidad de veces cuando ésta tenía entre 6 y 8 años de edad.
Todos los hechos se produjeron en la vivienda de barrio Palermo, cuando la criatura era llevada por su mamá para que el sexagenario la cuidara mientras la mujer estaba trabajando.
Los alegatos
Al emitir sus conclusiones, el fiscal Francisco Márquez mantuvo la acusación y reclamó una condena de 12 años de cárcel, accesorias de ley y las costas del proceso, postura a la que luego adhirió la abogada de la Querella. En tanto, el letrado defensor, Antonio Alarcos, solicitó la absolución por el “beneficio de la duda”.
En su veredicto, el presidente del tribunal unipersonal declaró a Ramos autor penalmente responsable de los delitos de “exhibición de imágenes pornográficas, agravada”; “abuso sexual simple, agravado y reiterado”; “abuso sexual con acceso carnal, agravado y reiterado”, y “corrupción de menores agravada”.
La causa fue elevada a juicio a fines de abril, pero unas pocas semanas después la Defensa logró que la Justicia le impusiera a su cliente prisión domiciliaria a raíz de su deteriorado estado de salud, ya que necesita de permanente asistencia de oxígeno.
Finalmente, cabe señalar que Eduardo Ramos, alias “Tato” (aunque algunos amigos lo conocen por el apodo de “Laucha”), nació en Villa María el 17 de febrero de 1955 y que está radicado a solo un par de cuadras del Anfiteatro Municipal.
