Justicia Federal de Bell Ville
Elevan a juicio causa contra banda narco liderada desde la cárcel local
La Justicia Federal de Bell Ville elevó a juicio una causa contra una banda liderada desde la cárcel de Villa María dedicada a comercializar droga. Según la investigación, Carlos Gilli, desde su celda, habría adquirido la droga que luego vendía en la regiónHoras de escuchas telefónicas, allanamientos y secuestro de estupefacientes, balanzas de precisión y otros elementos relacionados, fueron el resultado de una paciente investigación llevada adelante por la Justicia Federal de Bell Ville.
Tras cerrar esa etapa de instrucción, el fiscal Federal de esa ciudad, José María Uriarte, elevó a juicio el 9 de agosto, la causa que tiene como uno de los principales imputados a Carlos Gilli, actualmente detenido por otros hechos en la cárcel de Villa María.
En total, son nueve los acusados que tendrían, como actividad principal y en algunos casos única, la venta de drogas como medio de vida.
La investigación comenzó en marzo de 2018 y con las pruebas recolectadas el fiscal determinó la elevación a juicio.
La acusación sostiene que Gilli, alias “Gordo”; Emiliano David Luciano, alias “Emi”; Mario Alberto Estadella, alias “Papillón” y José Luis Malagueño, alias “Pipi”: pergeñaron un plan común para comercializar y vender droga a gran escala.
El mecanismo comenzaba con la compra a “proveedores”, la que hacía Gilli telefónicamente desde la cárcel.
Luego, Luciano se encargaba -según la investigación- de todo lo concerniente al fraccionamiento y distribución, a la vez que se ocupaba de la recaudación del dinero producto de su venta.
En las comunicaciones entre ambos, se referían a “Marlboro” cuando se trataba de marihuana y a “ella” si se hablaba de cocaína.
En esa organización, el rol de Estadella era el de guarda de la mercadería ilícita, lo que hacía en una vivienda de Villa Nueva, presumiblemente alquilada por Gilli, a la que se referían como “guardería”.
La distribución de la sustancia ilícita era en la región. Y allí aparecen el resto de los imputados radicados en Bell Ville y Marcos Juárez.
Cabe señalar que tras las escuchas, en octubre de 2019 hicieron allanamientos con efectivos de la Policía Federal, en los que recolectaron todos los materiales probatorios.
Los imputados
Carlos Miguel Gilli, de Villa Nueva, está acusado por los delitos de comercialización de estupefacientes y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, agravados por la cantidad de personas intervinientes; Emiliano Luciano, de Villa María y Mario Estadella de la misma ciudad con la misma imputación.
De Bell Ville, los acusados son José Luis “Pipi” Malagueño, Miguel Andrés Ramos y su hijo Jasón Andrés y Damián Jesús Pacheco.
De Marcos Juárez, los imputados son Osvaldo Raúl “Cachi” Toledo, y César Adrián “Tarasca” Rivero.
Gilli, un viejo conocido en Tribunales
El nombre de Carlos Gilli empezó a hacerse conocido por estar involucrado en distintos hechos delictivos.
La primera condena que cumplió fue de cuatro años de prisión por narcomenudeo (venta de drogas en pequeñas cantidades), impuesta por el Tribunal Federal Oral Nº 2 de la ciudad de Córdoba en 2010.
Detenido a fines de 2009, recuperó la libertad a mediados de 2012, luego de cumplir las dos terceras partes de aquella pena.
En 2018, fue condenado por violencia familiar. De acuerdo con esa acusación, el primero de los incidentes se produjo el 8 de enero de 2014, cuando resistió con golpes de puño y puntapiés un arresto policial, luego de ser perseguido e interceptado por cruzar un semáforo con luz roja y circular a gran velocidad por un bulevar villamariense. En septiembre de ese mismo año, mientras se conducía en una moto por la vía pública villanovense, Gilli persiguió a otro joven, quien circulaba a bordo de una Zanella, y le disparó siete veces, presuntamente por una “deuda” derivada del narcomenudeo. Una de las balas impactó en el glúteo derecho del joven y debió ser hospitalizado.
Un par de meses después, Gilli amenazó y agredió físicamente a quien por entonces era su pareja. La bajó violentamente del automóvil en que se conducían, la tomó de los cabellos y la arrastró por la vereda, al tiempo que le advertía que si lo denunciaba, la iba a matar a ella y a toda su familia. En la misma circunstancia, se dirigió a la casa de quienes eran sus suegros y los amenazó con “agujerear el pecho” de la hija.
Por todos esos hechos, fue detenido en 2016 y condenado en 2018.
También está acusado por la Justicia Federal de Villa María por liderar junto a su hermano y otros dos presidiarios, otra organización dedicada a la venta de drogas, en este caso, en Villa Nueva, General Deheza, Dalmacio Vélez y Río Tercero.
Con esta nueva acusación, el viejo conocido de los Tribunales, volverá a sentarse en el banquillo de los acusados.
Iba en moto con la mujer con la que tenía una restricción
La patrulla preventiva de Villa María aprehendió ayer a la tarde a un hombre de 33 años por incumplir la medida de prohibición de acercamiento con una mujer de 35. La situación fue advertida en el barrio Centro por efectivos policiales que al hacer un control de rutina al motociclista, advirtieron que llevaba de acompañante a la mujer con la que no podía tener contacto.
Un detalle: llevaban en la baulera de la moto Mondial 110, color azul, la notificación de la medida judicial.
