Operativo de búsqueda de Mariela Bessonart
Analizan los documentos de 2005 hallados en el campo de Delpino
Especialistas en búsqueda estuvieron abocados por tres días al operativo tendiente a dar respuestas sobre qué pasó con Mariela Bessonart. En el campo del exmarido, hallaron documentación que data de 2005, el año en que desapareció la mujerDesde el miércoles hasta ayer se realizó un operativo en pos de buscar algún indicio que permita saber qué pasó con Mariela Bessonart, la mujer que desapareció el 28 de septiembre de 2005 y de la que nunca más se supo nada.
Cuando ocurrieron los hechos, el fiscal de Segundo Turno que encabezó la investigación era Gustavo Atienza, hoy jubilado. Actualmente, quien está al frente de esa Fiscalía es Juliana Companys.
La funcionaria recibió en septiembre del año pasado un pedido de un organismo que depende de la Presidencia de la Nación que se aboca a buscar personas desaparecidas, para reimpulsar la búsqueda de Mariela. A partir de esa solicitud, Companys inició un análisis de los 28 cuerpos que tiene el expediente, sumando algunos testimonios para profundizar la investigación original.
Con los datos que dispone y sabiendo que la búsqueda de una persona desaparecida de hace más de 15 años es dificultosa, se iniciaron las tareas en un campo que, al menos hasta el año pasado, era propiedad del exmarido de Mariela, Rodolfo Delpino (ver aparte).
Intervinieron en ese operativo, efectivos del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), la Policía Federal, Canes, la Dirección de Investigaciones Operativa (DIO), Gendarmería Nacional con su equipo de búsqueda, la Policía de la Departamental, Bomberos, protección de personas, efectivos del Departamento Unidades de Alto Riesgo (DUAR) y el equipo de Fiscalía.
Hay total hermetismo en torno a lo que hallaron en el operativo que se extendió durante tres jornadas. Algunos medios indicaron ayer que habían hallado documentación del año en que desapareció Mariela, pero que en definitiva, eran comprobantes de compra de agroquímicos. Es un misterio, si es eso, saber por qué estaban enterrados.
De todas maneras, a partir de ahora es el momento del análisis de lo que encontraron precisamente, debajo del piso de un galpón lindante a la casa de campo.
Filtración
En todo el proceso de investigación para retomar la búsqueda de Mariela, la fiscal trabajó con total hermetismo, sin hacer declaraciones a la prensa.
Durante el operativo, había solicitado que no se tomaran fotografías generales -salvo las que fueran al expediente- y sin embargo, esas imágenes que hoy acompañan esta nota, fueron publicadas por medios de la Capital provincial.
Al respecto, El Diario pudo saber que analizan la imputación de tres policías que habrían filtrado las fotos por entorpecimiento de la investigación al filtrar esas imágenes.
Más allá de todo, el camino que se abre nuevamente en la Justicia tiende a tratar de dar respuesta a uno de los misterios más importantes de la historia de nuestra ciudad: saber de una vez por todas qué pasó con Mariela.
?El imputado
?El exmarido de Mariela Bessonart, Rodolfo Delpino, fue acusado por “sustracción y ocultamiento de persona con fines coactivos”, pero luego cambió la carátula a “privación ilegítima de la libertad agravada por el paso del tiempo”, una calificación de menor gravedad.
Está a disposición de la Cámara del Crimen de Villa María. En varias oportunidades logró que no se hiciera el juicio oral y público con pedidos de probation y otras estrategias judiciales.
Pasó casi un año en la cárcel, pero no tiene condena.
?“Yo no pude cerrar la historia”
?En el noticiero de UniTV entrevistaron anoche a Gustavo Atienza, quien fue el fiscal de la causa. “En mi persona -la investigación- es inolvidable, por las particularidades que tenía”, dijo antes de romper en llanto. Aseguró que “se desplegaron todas las acciones que tuvieron que desplegarse” y que pese a eso, llegó la hora de su retiro de la Justicia “sin poder haber dado la respuesta más importante”, que es la de hallar a una persona desaparecida.
“Tener un desaparecido es tener un dolor lacerante”, señaló. Y recordó que la familia de Mariela, especialmente Teresa, la mamá, -quien falleció sin tener respuestas de su hija-, había depositado toda su confianza en él: “Y yo no pude cerrar la historia”, dijo, emocionado.
Habló de algunos de los momentos de la investigación. “Recuerdo haber salido con mi equipo y en la mitad del viaje, el testigo que nos llevaba dijo que tuvo un mandato del cielo para guiarnos. Así que tuvimos que frenar a la mitad de la ruta y volver a la Fiscalía, porque era un dato en el aire. Esto genera movimiento de personal, gastos, policías afectados y no llegamos a nada”.
Dijo también que en el campo donde se hizo el último operativo -ver nota central- fueron dos veces: “Una vez hicimos la búsqueda con un detector de metales porque Mariela tenía una prótesis y eso era un dato importante. Rompimos parte del piso de ese galpón y nada. Como dato anecdótico unos días después -los Delpino- me querían cobrar los arreglos del piso”.
En ese sector, también hicieron operativos con el Ejército: “Estuvimos con Policía, bomberos y Ejército acampando por 48 horas, la Municipalidad de Tío Pujio nos brindó asistencia para que pudiéramos buscar en un pantano que hay en el lugar”.
Ante una pregunta de Héctor Farías, conductor del noticiero, Atienza dijo que el momento que más esperanzados estuvieron fue cuando buscaron en el norte de la provincia. “Pero no dio resultado”. Finalmente, señaló que siente “alegría” porque la fiscal Companys retome la búsqueda, dado que considera que tiene “la capacidad y el vigor” para hacerlo.
