La cuenta de Facebook “Bastadevioladores Libres” sumó testimonios de víctimas
“Cuando haya Justicia podremos cerrar este círculo de dolor”
A través de dos videos, la mamá de una jovencita que sufrió abuso en la niñez y otra víctima del mismo abusador, contaron sus padecimientos. Es parte de la acción de “Bastadevioladores Libres” para que, quienes sufrieron esas situaciones, rompan el silencio y reclamen justiciaLa “herida abierta” de una mamá que se siente culpable de haber confiado en alguien que terminó abusando de su hija y el reclamo de una joven que pide “justicia” para poder rearmarse después del infierno vivido, se convirtieron en los nuevos mensajes de la cuenta de Facebook “Bastadevioladores Libres”.
Recordemos que si bien es un perfil anónimo, El Diario pudo acceder a dialogar con los administradores. Ellos comenzaron dando a conocer la primera historia, que trató de una situación ocurrida hace 15 años atrás, la que pudo contar y denunciar recién ahora.
Después de eso, llegaron estas nuevas historias de abuso en la niñez.
En esta ocasión, acusan a un vecino de Ballesteros de haber abusado sexualmente de dos niñas.
Sobre una de las víctimas, es la mamá la que toma la palabra a través de un video difundido desde hoy en esa cuenta: “Desde 2012 que presentamos la denuncia en los Tribunales de Bell Ville, no tenemos respuesta”, dijo la mujer. “Necesitamos justicia, porque no se puede vivir este calvario sin cerrar esta herida. Las madres vivimos con culpa, porque confiamos en la persona que abusó de nuestras hijas”, señaló.
Contó que en su caso, la “confianza” que ganó el acusado fue porque ella cuidó a la madre del hombre por dos años. “Así paga la dedicación y el cuidado”, agregó.
“Pido justicia por mi hija y por todas las niñas que han tenido que pasar por esto”, agregó.
El segundo video es el de una jovencita radicada en Villa Nueva, prima de la primera víctima.
“En mi caso, mi mamá lo denunció en 2017 y la Justicia no hizo nada”, indicó. “Ahora ya tengo 18 y pasé por muchas etapas”, señaló, mencionando los ataques de ansiedad y la necesidad de medicación para tratar de estar bien, entre otras secuelas. “Cada mañana me levanto pensando si será el día en que él va a caer preso”, dice.
Contó que los abusos comenzaron cuando ella tenía 7 años y recién a los 14, juntó el valor para contarlo a su mamá. “Ella hizo la denuncia y yo declaré en Cámara Gesell. Está registrado todo el daño que me hizo”, dijo.
“Necesitamos cerrar este círculo, tanto yo como mi prima, porque este hijo de puta me arruinó la vida. Y aclaro que no fue una mano, fue demasiado. Por eso quiero justicia”, concluyó.
