Cámara del Crimen - Recibió una pena de cuatro años de prisión efectiva
Condenaron a un empleado rural que intentó abusar de una mujer
Se trata de Edgardo “Coño” Aguirre, un santafesino que protagonizó el violento episodio en un campo de la zona, en octubre de 2020. La víctima se defendió “con uñas y dientes” y pudo evitar que el atacante la violara. Fue absuelto en relación a otros dos hechosLa jueza Eve Flores le impuso ayer una condena de cuatro años de prisión de cumplimento efectivo a un trabajador rural que confesó haber querido violar a una mujer, en un violento episodio ocurrido hace poco más de ocho meses en un campo cercano a Villa María.
En el marco de una audiencia realizada en la Cámara del Crimen local, a puertas cerradas y por videoconferencia, Edgardo Gustavo Aguirre (27) fue declarado autor penalmente responsable de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa” y lo absolvieron “por el beneficio de la duda” con respecto a hechos de “coacción” y “encubrimiento” que también se le atribuían en la acusación original.
Al declarar a poco de comenzado el debate, Aguirre, alias “Coño”, admitió su culpabilidad en relación al más grave de los delitos, pero negó haber usado armas o amenazado de muerte a la víctima cuando perpetró el frustrado ataque sexual, en octubre pasado.
Como se trataba de una causa penal de instancia privada, no se pueden difundir detalles del intento de violación, aunque trascendió que la mujer, de aproximadamente 30 años, se defendió “con uñas y dientes” y, gracias a su férrea actitud, pudo evitar que el agresor sexual lograra su cometido.
También pudo saberse que, en ocasión de pronunciar sus “últimas palabras”, previo al dictad de la sentencia, Aguirre dijo estar “muy arrepentido” por el daño causado a la víctima y que “nunca había hecho una cosa así”.
Nacido el 6 de agosto de 1993 en la localidad de Garabato, un pueblo de alrededor de 2.000 habitantes ubicado en el norte de la provincia de Santa Fe, el condenado no registra antecedentes penales ni causas judiciales en trámite, por lo que se trata de un convicto primario.
Además, se conoció que vive en la provincia de Córdoba desde los 14 años y siempre residió en predios rurales donde realizaba tareas propias del campo. Es soltero, pero tiene dos hijos menores.
Pruebas y alegatos
Luego de la declaración del imputado, el fiscal Francisco Márquez y la defensora oficial Silvina Muñoz coincidieron en solicitar que toda la prueba obrante en el expediente se incorporara “por lectura”, tras lo cual pasaron a los alegatos.
En esa instancia procesal, el acusador público solicitó una pena de cuatro años de cárcel después de considerar a Aguirre autor de los delitos de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa” (concluyó que no se podía asegurar que el hecho haya sido agravado por el uso de arma), “coacción” (por haber amenazado de muerte a la mujer para que no dijera nada) y “encubrimiento” (porque tenía en su poder una moto que había sido robada en febrero de 2014).
A su turno, la asesora letrada pidió la absolución, por el “beneficio de la duda”, con respecto a la “coacción” y el “encubrimiento”, y que se lo declarara culpable de “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa”, imponiéndosele el mínimo de la pena por su condición de primario.
Finalmente, al dictar sentencia, la magistrada coincidió con el pedido de la defensora y ordenó, además, restituir a Mariano Ariel Barrera la motocicleta marca Motomel, dominio 432-JKQ, que había sido secuestrada en la causa.
