Todos los medios y portales del país hablan del "escándalo de Villa María"
La jefa de la FPA está presa por presuntos negocios con la droga
La Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico indagó ayer a quien comandaba la fuerza en esta ciudad y a su pareja, también miembro de la de la Fuerza Policial AntinarcotráficoLa detención de quien hasta hace pocos días era jefa de la Sección Villa María de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), Jéssica Peña, como así también del arresto de su pareja, identificado como Luciano Andrada, otro efectivo del mismo organismo, puso ayer a nuestra ciudad a la cabeza de todos los medios informativos del país, quienes replicaron la especie a la que calificaron como un verdadero “escándalo”.
En definitiva, fue el propio titular de la Fiscalía de Lucha contra Narcotráfico de Villa María, Walter Gesino, quien hizo público los motivos por los que Peña y Andrada se encuentran detenidos y ayer fueron llamados a prestar declaración.
La Justicia tiene fundadas sospechas que la jefa de la Fuerza Policial Antinarcotráfico está vinculada precisamente a una organización que producía y comercializaba estupefacientes no solo en Villa María, sino también en una amplia región.
Peña, quien fue arrestada a mediados de mayo pasado, había asumido la conducción de la fuerza antinarcóticos en 2020, pero los datos logrados mediante la investigación orientada desde la Fiscalía la involucran en una serie de ilícitos, como así también a Andrada, quien cumplía funciones en la misma fuerza, pero en Bell Ville.
Palabras del fiscal
Gesino habló con Radio Villa María y dio detalles del hecho: “La detención de la jefa de los investigadores de la FPA tuvo lugar como consecuencia del avance de la investigación de un hecho ocurrido el 25 de abril (último), cuando vecinos, en forma anónima, llamaron al 101 dando cuenta que (observaron) personas que estaba retirando plantas de marihuana desde un departamento sobre calle Tucumán”.
“Allí se aprehendió en el lugar a un sujeto, con varias bolsas y ramas de marihuana”, reseñó el fiscal y agregó: “Luego de ese procedimiento se hizo un allanamiento en ese departamento y, con el avance de esa investigación, se detuvo unos siete días después a un funcionario de la FPA que prestaba servicios en Bell Ville (en referencia a Andrada), que resulta ser pareja de la que era jefa de Investigadores en Villa María”.
“Avanzando en esta misma causa, y obteniendo la información de distintos organismos de servicios públicos y varios elementos que sumamos a la investigación, pudimos establecer que también tenía una participación esta mujer, por lo cual se ordenó también la detención”, concluyó.
El “zorro en el gallinero”
Los investigadores pudieron comprobar que ambos (Peña y Andrada) eran socios de una organización que producía y vendía estupefacientes a gran escala, al mismo tiempo que, sobre la jefa, se dijo: “Por su rango, tenía acceso a todas las comunicaciones que ingresaban por denuncias de tráfico de drogas y contaba con información sobre el avance de casos”, por lo que se cree que, cuanto menos, la exjefa de la FPA-Villa María garantizaba el funcionamiento de la banda narcotraficante, a juzgar por las pruebas reunidas que fueron calificadas como “suficientes para incriminarla”.
¿Qué habrían hecho Peña y Andrada? Ambos se habrían quedado con lo secuestrado en los procedimientos para luego reingresarlo al circuito del narconegocio. Es decir, una vez más se habría repetido la fábula del “zorro que fue puesto a cuidar el gallinero”.
