Un niño lo denunció: “Le está pegando a mi mamá”

Condena a un violento

La Justicia de Villa María condenó hoy a Víctor Torres, un hombre reincidente en violencia de género. En esta última oportunidad, lo denunció el pequeño hijo
sábado, 22 de mayo de 2021 · 08:30

“El Tribunal resuelve declarar a Víctor Hugo Torres autor responsable de los delitos de desobediencia a la autoridad reiterada (dos hechos) y violación de domicilio” a la pena de 11 meses de prisión.

De esta manera, el reo volvió a escuchar una sentencia en la Cámara del Crimen de Villa María, en la que ya había sido condenado en 2016 por un delito de violencia hacia la mujer.

Los hechos que lo llevaron a esta nueva condena ocurrieron en diciembre de 2020, cuando Torres, pese a la prohibición de volver al hogar, estaba en la casa que había compartido con la mujer. Cuando comenzó a agredirla físicamente, el hijo de la pareja de apenas 11 años decidió correr desde el barrio Roque Sáenz Peña hasta la Policía para pedir ayuda: “Le está pegando a mi mamá”, dijo el pequeño.

Inmediatamente, un patrullero salió a socorrer a la víctima, pero al llegar al lugar, Torres escapó por una ventana y en la huida, ingresó sin autorización a la casa de un vecino. Por eso es que la causa iniciada es por violación de domicilio. Zafó de una condena mayor porque su pareja no quiso instar la acción penal por los golpes recibidos.

Es más, tal como se vive en los ciclos de violencia, la mujer se presentó en la audiencia a pedir que lo dejen en libertad, porque necesita el aporte económico para no quedar en la calle.

Pese al pedido, por ser reincidente, deberá cumplir la totalidad de la condena.

Torres estuvo defendido por la asesora letrada Silvina Muñoz. El fiscal que sostuvo la acusación fue Francisco Márquez y presidió el tribunal la jueza Eve Flores. La magistrada ordenó “comunicar lo resuelto en el día de la fecha al Juzgado de la Niñez, Juventud, Violencia Familiar, de Género y Penal Juvenil de esta sede; solicitando que, por resultar necesario, se arbitren los medios a su alcance para que la víctima de la presente causa, reciba de manera urgente un tratamiento interdisciplinario acorde a la problemática de violencia familiar”.

 

Antecedentes

El jueves 4 de agosto de 2016, Víctor Torres (por entonces, de 24 años) fue condenado en la Cámara del Crimen de Villa María por amenazar y golpear a su expareja en una serie de hechos delictivos cometidos durante el mismo mes de 2015.

Luego de confesar lisa y llanamente los hechos que se le atribuían, el entonces fiscal Correccional, Horacio Vázquez (ya jubilado), y el abogado defensor Gastón Nicola, en sus alegatos coincidieron en solicitar la pena finalmente impuesta por el juez Félix Martínez: un año y cinco meses de prisión efectiva, con declaración de reincidencia, dado que ya había sido condenado por delitos contra la propiedad.

Los hechos por los que Torres fue condenado empezaron el 15 de agosto de 2015, cuando ingresó por la fuerza a la casa de su ex, quien vivía por ese entonces en el barrio Felipe Botta de Villa María. Para ello, rompió la reja de un ventiluz y, una vez dentro de la vivienda, le robó el celular para controlar sus comunicaciones.

La violencia siguió en Las Perdices, localidad a la que se había trasladado la joven para empezar una nueva vida. Primero fue hasta un salón de fiestas, donde la insultó y escupió delante de otras personas; luego la siguió hasta su nueva casa y la tomó del cuello, y finalmente la interceptó cuando la mujer iba a hacer la denuncia al Juzgado de Paz de aquella población: “Si entrás ahí, te quemo la casa”, le advirtió, al tiempo que le propinó unos golpes de puño.

Torres fue juzgado y condenado por “daño”, “violación de domicilio”, “hurto”, “desobediencia a la autoridad”, “amenazas” y “lesiones leves calificadas”. Recuperó la libertad a mediados de 2017, luego de cumplir íntegramente aquella condena dictada por el juez Martínez. En esa oportunidad, se fue a vivir al galpón del Molino Fénix, para luego volver a la casa donde otra vez, golpeó a la pareja.

Tal como publicamos en El Diario en esa oportunidad, Torres nació el 2 de agosto 1992 en Las Perdices, aunque desde muy joven se radicó en Villa María, más precisamente en barrio Las Playas.

 

Tres años por robo, amenazas y agresión - Tensión al momento de “la penúltima palabra”

La Justicia de Villa María condenó ayer a Ariel Alejandro Alvarez por robos y por graves hechos de violencia familiar que tuvieron como víctima a las hermanas y a la expareja. Deberá purgar por esos hechos tres años de prisión.

Los hechos que tienen que ver con los delitos contra la propiedad, datan de cuando el joven tenía 17 años. En esa oportunidad, participó de dos arrebatos mientras circulaba a bordo de una motocicleta y de dos intentos de robo con la misma modalidad. Para concretar esos delitos utilizó un arma no operativa. Como era menor en ese entonces, deben girar a la Justicia de Menores los antecedentes.

En lo que hace a los delitos de violencia hacia mujeres, se lo condenó por una serie de amenazas, desobediencia a la autoridad, daño y lesiones.

Las víctimas, como dijimos, son sus dos hermanas y su expareja, quienes estuvieron en la sala de audiencias de la Cámara del Crimen con el derecho a expresar la “penúltima palabra”, es decir, antes de escuchar la “última palabra” del acusado.

En esa oportunidad, se vivieron momentos de máxima tensión en el quinto piso del Palacio de Tribunales, dado que la expareja sostuvo que tres años de prisión son insuficientes para pagar por todo el calvario que le había hecho vivir.

El fiscal Francisco Márquez le explicó que la condena es por los hechos denunciados y no por todo lo que expresó en el Tribunal, los que nunca habían sido expuestos con anterioridad.

Ya al llegar la hora de la última palabra, el joven pidió perdón, explicó que el tiempo en la cárcel le permitió rehabilitarse de sus adicciones, lo que le motiva a cambiar la conducta.

Félix Martínez presidió las audiencias, la defensa estuvo a cargo de Silvina Muñoz y la acusación fue sostenida por el mencionado Márquez.

 

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