Con jurados populares y dos imputados recluidos en la cárcel
Comenzó el juicio por el homicidio de Juan “Piñón” Sosa cerca del Molino
Lucas Salto y Laura González están imputados por “robo y homicidio doblemente calificado por criminis causae y por alevosía”Con la recepción de tres testimonios y la declaración de los dos imputados se inició durante la tarde de ayer, en la sala de acceso a Tribunales de Villa María, el juicio con jurado popular por el crimen de Juan Orlando “Piñón” Sosa, el hombre de 69 años que fue encontrado muerto a golpes el viernes 5 de abril de 2019 en los predios del ferrocarril y el Molino harinero.
Desde la cárcel, por videconferencia, comparecieron los dos acusados: el villamariense Lucas Ezequiel Salto, de 27 años, y la bellvillense Laura Andrea González, de 39, quienes son juzgados como supuestos autores de los delitos de “robo y homicidio doblemente calificado por criminis causae y por alevosía”.
Como se adelantó, durante la primera jornada del juicio que preside la jueza Edith Lezama, quien es acompañada en el tribunal por los magistrados Félix Martínez y Eve Flores, la Cámara del Crimen y los integrantes del jurado popular, receptaron las declaraciones de ambos imputados, tras lo cual se hicieron presentes tres testigos.
Acto seguido se dispuso un cuarto intermedio hasta hoy, ocasión en la que se sumarán nuevos testimonios, previéndose la finalización del juicio para mañana, jornada en la que tras los respectivos alegatos se dictaría la sentencia.
Como ha ocurrido en otros procesos, se desempeña como fiscal de la Cámara del Crimen Francisco Márquez, mientras que Silvina Muñoz y Francisco Argañaraz tienen a su cargo la defensa de Salto y González, respectivamente.
El hecho
El hombre y la mujer imputados, que al momento del sangriento episodio residían en el Nuevo Hotel Continental, en Corrientes 1173, en pleno centro de Villa María, fueron detenidos poco después del hecho (hizo ayer exactamente dos años, un mes y 12 días) por orden de la fiscal de Instrucción del Segundo Turno, Juliana Companys, quien investigó el caso y elevó la causa a juicio.
Salto, quien realizó estudios del nivel medio completo en el Instituto La Santísima Trinidad, y González, quien no habría concurrido a la escuela, está acusado de haber dado muerte a Sosa en los predios contiguos del Molino harinero y el tendido ferroviario, a la altura de bulevar Vélez Sarsfield 950.
Fue allí donde habrían sorprendido a la víctima cuando salió de su casa, en calle Centenario, en barrio La Calera, cerca del escenario del homicidio, para comprar pan.
Alrededor de las 13.30 del fatídico 5 de abril de 2019, el cuerpo de Sosa fue hallado sin vida por su pareja, Liliana Rossetto, quien había salido a buscarlo porque demoraba su regreso.
La mujer lo encontró atado, con los pantalones bajos, boca abajo y la cara desfigurada por los reiterados golpes que le infligieron, presuntamente con un bloque de cemento ensangrentado que, poco después, fue secuestrado por la Policía.
El informe de la autopsia realizada al cuerpo de la víctima reveló que, como consecuencia de los sucesivos golpes, ésta sufrió una hemorragia cerebral por fractura de cráneo.
La muerte de Piñón Sosa sobrevino luego de que le quitaron 500 pesos y los autores del robo decidieron ultimarlo presuntamente porque el sexagenario conocía a los agresores.
